La gastronomía italiana, como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, es una de las máximas expresiones de la identidad y la cultura del país de la bota. Transmitida de generación en generación, ésta cuenta incluso con un día íntegro dedicado a su cocina, para el que este año Gianni Pinto y Jordi Cruz han confeccionado un plato de pasta muy especial.
La pasta ‘a cuatro manos’ de Pinto y Cruz habla de origen, memoria, tradición y mestizaje culinario. Una receta que conecta España e Italia, profundamente ligada a la historia personal del chef italiano, en la que se funde el talento y el producto catalán suministrado por Jordi.

El dúo ha creado para la ocasión unos Fusilloni Garofalo con polpette al sugo en los que Cruz introduce ingredientes asiduos en su cocina: butifarra fresca y queso de oveja curado catalán que aportan intensidad y textura al plato.
FUSILLONI GAROFALO CON POLPETTE AL SUGO DI BUTIFARRA
400 g de Fusilloni Garofalo
12–16 albóndigas pequeñas (30–35 g)
200 g de butifarra fresca
500–600 g de salsa de tomate o passata
1 cebolla (120 g)
50 ml de vino tinto
30–40 g de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra, polvo de tomate
6–8 hojas de albahaca fresca
Para la ‘mantecatura’ final
40–50 g de queso de oveja catalán curado, rallado fino
Agua de cocción de la pasta

Elaboración
-Dorar las albóndigas en una sartén amplia con AOVE hasta que estén bien selladas. Retirar.
-En la misma sartén, dorar la butifarra desmenuzada hasta que caramelice ligeramente. Retirar.
-Sofreír la cebolla picada finamente a fuego medio hasta que quede tierna y ligeramente dorada.
-Desglasar con el vino tinto y dejar reducir por completo.
-Incorporar la salsa de tomate y cocinar 5–7 minutos.
-Añadir de nuevo las albóndigas y la butifarra y cocinar a fuego suave durante 20–25 minutos.
-Ajustar de sal y pimienta. Añadir la albahaca al final.
Cocer los Fusilloni Garofalo en abundante agua con sal hasta que estén muy al dente. Reservar agua de cocción.
-Unir la pasta con la salsa en la sartén, añadir un poco de agua de cocción y mezclar con energía hasta lograr una textura cremosa, brillante y bien ligada. Rallar el queso de oveja directamente en el fondo del plato, y colocar los Fusilloni en la salsa de albóndigas. Espolvorear con polvo de tomate, y servir con un par de hojas de albahaca fresca.