Las inconfundibles raíces andaluzas de La Malaje marcan la esencia de la cocina diseñada y ejecutada del cordobés Manu Urbano. Su oferta de gastronómica de mercado está basada en la búsqueda del buen producto, con un protagonismo especial marcado por los productos traídos directamente desde la lonja, el huerto y el campo.

 

 

Su cocina de mercado es viva y ágil y cambia de raciones y platos prácticamente cada día en función de lo que llega a sus cocinas. De esta manera los que piensan el menú realmente son el verdulero, el carnicero o el pescadero sabiendo cuál es el mejor producto que tienen cada mañana. En su barra, además, se pueden probar los típicos molletes andaluces, bocatiles y pepitos mientras que en la carta destacan platos como los chipirones encebollados con tuétano, la pipirrana de vieiras, los salmonetes a la andaluza o el sorprendente melocotón aliñao con anchoas.