La herencia de Velázquez es un recorrido por lo más relevante de la moda, del arte y de la cultura española, además de un homenaje a Diego Velázquez y la gastronomía del Siglo de Oro, que culmina con un menú degustación inspirado en el pintor. Con motivo del proyecto Meninas Madrid Gallery, en el cuál se han colocado 150 meninas por todo Madrid con el objetivo de poner el arte al alcance de todos, la historiadora de Arte María del Mar Doval ha documentado una ruta a través de algunas de las esculturas colocadas en la capital.

Los hermanos Torres, cocineros de Dos Cielos, han creado dos meninas gemelas -como ellos- en la Puerta del Sol, cerca de la primera residencia de Velázquez; el diseñador de zapatos Manolo Blahnik tiene colocada su obra en la Puerta de Felipe IV del Retiro, cuyo Palacio decoró el pintor con cuadros como Las lanzas; en la calle Serrano, en medio de los entresijos de la moda del Siglo de Oro, está situada la de la modelo Laura Ponte; o la del artista Suso33, en pleno Barrio de las Letras, en donde vivieron Góngora, Calderón de la Barca, Quevedo, Cervantes y Lope de Vega.

Esta iniciativa ha nacido de la marca Gran Meliá Hotels & Resorts, y forma parte de las Limited Exceptional Experiences que proponen en cada uno de sus destinos, con el objetivo de conocer un poco más sobre la cultura, el arte y la gastronomía española y degustar un menú inspirado en Diego Velázquez en los restaurantes Montmartre 1889 y Aduana.

El viaje gastronómico comienza con una burrata fresca con pinceladas de pimiento asado y polvo de tomates haciendo referencia a los colores de la paleta del pintor y al aroma de su ciudad natal, el azahar. Como plato fuerte, algo muy frecuente en los palacios del Siglo de Oro, el arroz meloso de montería, haciendo homenaje a la caza. Y, para terminar, simbolizando la comida de la clase obrera de la época -pan y vino-, el crumble de peras al vino y espuma de queso.