Gastro

La Barra de Ultramarines y la estetización del bar castizo

El Grupo Lamucca amplía su universo con una nueva estrella culinaria.

El centro neurálgico de Madrid, en el que todo ocurre y nada se detiene, cuenta con una nueva barra en la que evadirse del frenetismo de la ciudad. Un oasis urbano concebido como la extensión castiza de Ultramarines del Coso en el que detenerse y compartir momentos.

El proyecto nace con la idea de reivindicar el bar de siempre y la honestidad del producto como eje central. Un espacio dedicado al tapeo informal, al vermú y a la sobremesa castiza con un concepto estructurado en torno a la barra y una cocina abierta en la que poder presenciar el show en directo.

El bar-restaurante se baña de la sensibilidad estética del grupo a través de una reinterpretación contemporánea del clásico bar madrileño en el que ha querido preservarse la estructura original del local, con hormigón visto y esa esencia brutalista con materiales como el granito o el latón. En el centro: una gran barra desde la que se articula todo el concepto en la que poder extender la vida social de la calle a la mesa.

Versionando el recetario español

La propuesta gastronómica de La Barra de Ultramarines sirve desde la barra los grandes hits del recetario español: gildas, croquetas de jamón, ensaladilla rusa, torreznos o calamares a la andaluza, junto a una selección de ibéricos como jamón puro de bellota, cecina madurada o queso manchego.

El arte de la cocina doméstica, las recetas de siempre, adquieren protagonismo con unos callos a la madrileña, albóndigas de jerez o garbanzos guisados con gambas; ofreciendo el calor de la comida casera, mientras el mar se funde en la carta con ostras, berberechos, gamba roja o cigalas.
 
La diversidad de su bodega acaba de darle el toque distintivo al concepto a raíz de una carta de vinos que recorre todo el paisaje nacional, combinando la frescura atlántica de albariños como Leirana u O Equilibrio, la elegancia sutil de godellos como Neno o Lapola, y la viveza de garnachas de Aragón o Navarra, junto a mencías de la Ribeira Sacra, como Saíñas o El Castro de Valtuille.