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Jannik Sinner elige el restaurante italiano Noi como parada gastro en su paso por Madrid

El talento siempre juega a su favor, pero un buen plato de pasta también parece sumar, incluso en el caso del número uno del mundo.

Jannik Sinner en la Mutua Madrid Open. (Foto: Getty Images)

¿Quién mejor que un italiano criado a los pies de los Alpes para apreciar la magnífica oferta gastronómica italiana que ofrece la capital? Y no cualquier italiano, sino un portento de 1,91 que lidera el circuito masculino y ocupa lo más alto del ranking de la ATP. Jannik Sinner (24 años, San Candido, Italia) ha aterrizado en Madrid para disputar el Mutua Madrid Open, y no ha podido empezar de mejor manera tras imponerse a Benjamin Bonzi por dos sets a uno. Una victoria que llega impulsada por dos factores clave: su impecable técnica con la raqueta y el gran festín que disfrutó la víspera del partido. El talento siempre juega a su favor, pero un buen plato de pasta también parece sumar, incluso en el caso del número uno del mundo.

Dicho “raquetazo” gastronómico llega de la derecha de Noi, en la zona de la Puerta de Alcalá, uno de los restaurantes italianos más valorados de la capital. Con sus tonos terracota, rojos y verdes, que evocan la estética de la bella Italia, el local no tardó en convertirse en la elección del tenista, criado en un pequeño pueblo junto a la frontera con Austria, con las Dolomitas como telón de fondo. Más allá del tenis, y de su pasado como prometedor esquiador, Sinner -actual bicampeón del Abierto de Australia, campeón del Abierto de Estados Unidos y vigente campeón de Wimbledon- demuestra también tener un fino instinto gastronómico, heredado de una familia ligada a la cocina, con un padre cocinero y una madre camarera.

Está claro que por sus venas corre más que un drive y un revés a dos manos imbatibles, también corre un magnífico gusto. El propio jugador ha confesado que se maneja con soltura entre fogones y que, de hecho, la noche antes de los partidos suele preparar pasta con tomate para todo su equipo. Sin embargo, sus platos favoritos son el ragú de su padre y la cotoletta que preparaba su abuela Ana: una chuleta de ternera rebozada y frita en mantequilla, servida con limón y patatas. Poco a poco y a medida que vaya ganando más títulos Grand Slams, estamos seguros de que el italiano ampliará su destreza en la cocina.

El derechazo gastro de Sinner en Madrid

La propuesta de Noi, dirigida por el chef Gianni Pinto, combina alta cocina, producto impecable y una reinterpretación contemporánea de la tradición italiana de autor. La experiencia comienza por todo lo alto ya desde el primer momento con una cuidada selección de panes artesanos -como focaccia, grissini o pan de masa madre- elaborados cada día con largas fermentaciones, acompañados de embutidos italianos de alta calidad.

En su carta destacan elaboraciones como la parmigiana reinterpretada con sifón de parmesano, el cacio e pepe con carabineros y unos espaguetis a la carbonara, además de pastas como los capeletti y su tiramisú clásico o en versión esférica. Todo ello se completa con una selección de vinos del sumiller Gabriele Manzottu, que refuerza una experiencia gastronómica cuidada al detalle y concebida como un recorrido completo por la cocina italiana contemporánea, en la que Sinner no pudo evitar jugar todos los sets.

El mejor postre

La guinda del pastel del paso de Sinner por Madrid, no tiene que ver con su magnífico rendimiento en la tierra batida de la Caja Mágica -que también-, sino su dulce actitud deportiva. En una rueda de prensa, al ser preguntado por su condición de favorito tras la lesión de Alcaraz, el italiano respondió: “El tenis necesita a Carlos. Yo le necesito. Y disfruto mucho más jugando con él en cualquier torneo”. Y sinceramente, tanto en la cocina como en el tenis, no hay mejor sabor de boca que una competitividad sana y disfrutar del partido, o del menú.