En este sentido, insta a la reducción o eliminación del consumo de productos de origen animal y a la adopción de estándares de bienestar animal a lo largo de toda la cadena de producción. Como argumenta, el «control efectivo de la influenza aviar requiere un cambio estructural del sistema alimentario y ganadero, que reduzca la densidad de animales y reduzca el sufrimiento animal a lo largo de toda la cadena de producción».
También reclama al Gobierno que adopte «medidas coherentes» con el enfoque de la política europea ‘One Health’ (‘Una Sola Salud’) y con los compromisos europeos para acabar con las jaulas y pide a España «impulsar medidas como la eliminación progresiva de las jaulas y de las macrogranjas, reducir la densidad de animales por metro cuadrado y ejecutar mejoras reales en materia de bienestar animal».
Además, ha solicitado un plan de bioseguridad basado «en evidencia científica y no en prácticas obsoletas como el encierro de los animales», y fomentar la alimentación y los modelos productivos sostenibles que reduzcan la dependencia de la ganadería industrial.
«No se puede combatir una crisis creada por el hacinamiento con más hacinamiento» asegura el cofundador de Igualdad Animal, Javier Moreno, para quien el confinamiento masivo es «una medida desproporcionada que afecta al bienestar de los animales». «Además, la restricción se aplica sin un calendario claro ni garantías de que no se repita o prolongue cada temporada», alerta.