En 2023, cuando desaparecieron más de un centenar de animales, la respuesta de Medio Ambiente fue de apoyo burocrático, pero «los costes económicos tuvieron que ser asumidos por la asociación de ganaderos con el apoyo económico y de medios de ayuntamiento y sociedad de cazadores», han indicado desde COAG en una nota de prensa.
Según esta coordinadora, la administración «se comprometió a que el año siguiente, en 2024, se haría el control cinegético que no se está haciendo desde 2013». Sin embargo, COAG ha añadido que «esta promesa no se ha cumplido y en 2024 se redujo un poco el ataque a corderos solo gracias a que los ganaderos aumentaron la presencia de perros mastines»; aun así, ha proseguido, «desaparecieron alrededor de 70 animales, y este año se vuelve a repetir la situación».
Para COAG Altiplano de Granada es necesario que la Junta de Andalucía asuma sus competencias y lleve a cabo el control cinegético de esta especie, «en lugar de cargar» la responsabilidad en ganaderos y cazadores. «Los ganaderos somos los que cuidamos y protegemos el parque natural y es de derecho que no seamos maltratados de esta manera», ha asegurado su coordinadora, Clara Torreblanca.