Así lo ha asegurado la consejera durante la apertura de la jornada informativa celebrada en el salón de actos de la Bodega Institucional de La Grajera, en la que ha puesto de manifiesto que «el Gobierno de La Rioja mantiene su compromiso de «apoyo incondicional» al sector primario.
Según ha reiterado Manzanos, «vamos a seguir trabajando para ofrecer a agricultores y ganaderos las mejores herramientas para reducir la carga fiscal que soportan en un momento como el actual, donde las explotaciones se ven afectadas por circunstancias excepcionales derivadas de adversidades climáticas y enfermedades, y contribuir a que el sector sea cada vez más competitivo».
A través de ponencias de expertos, en esta jornada sobre ‘Fiscalidad en las explotaciones agrarias’, organizada por el Ejecutivo riojano en colaboración con Ibercaja, se han abordado cuestiones clave como son el régimen de módulos, la estimación objetiva o directa, la planificación fiscal o las deducciones aplicables o las medidas específicas aprobadas en el marco de la ley autonómica.
El jefe del área de la Cadena Alimentaria de la Dirección General de Desarrollo Rural, José Ignacio Fernández, ha introducido el encuentro técnico hablando sobre la ‘Reducción de los índices de rendimiento neto en estimación objetiva por circunstancias excepcionales: procedimiento y aplicación práctica’.
A continuación, el abogado Jesús Martínez Pinilla y el economista Federico Pérez San Millán han compartido una ponencia centrada en la ‘Estimación objetiva o estimación directa en la actividad agraria: criterios para la toma de decisiones’.
Por su parte, el director de Asesoría Fiscal de Ibercaja, Juan José Linares Muñagorri, y el responsable de Fiscalidad de Negocio de la entidad financiera, Rodrigo de Salazar Uriarte, han intervenido para exponer las claves de una ‘Planificación fiscal y sucesoria de la explotación agraria: régimen de empresa familiar’, valorando las implicaciones que tiene sobre el patrimonio agrícola, inmobiliario y financiero.
El director general de Tributos, Jesús Ángel Garrido, ha sido el encargado de cerrar la jornada con una exposición sobre la ‘Fiscalidad autonómica aplicable al sector agrario en La Rioja’.
PRIMERA REBAJA DE IMPUESTOS AL SECTOR AGRARIO.
El pasado mes de julio, La Rioja aprobó la Ley 5/2025 de Medidas Fiscales de apoyo al medio rural con el objetivo de reducir la presión fiscal sobre actividades, rentas y negocios jurídicos relacionados con la actividad agrícola.
La nueva normativa recoge, por primera vez en la historia una amplia batería de incentivos fiscales para favorecer la actividad en el medio rural, en los municipios de menos de 30.000 habitantes.
Entre las rebajas fiscales incluidas figura una deducción en el tramo autonómico del IRPF para apoyar el establecimiento de agricultores profesionales, que podrá beneficiarse de 1.000 euros de deducción el año de alta y los dos ejercicios siguientes al mismo, con un ahorro fiscal de 450.000 euros por año.
Por otro lado, el Gobierno de La Rioja favorece la transmisión de todo el patrimonio agrario acumulado. En concreto, la nueva medida se extiende a las adquisiciones lucrativas de fincas rústicas, al prever una reducción del 99% de su valor (las explotaciones agrarias ya gozaban de esta reducción).
También se amplían los grupos de parentesco beneficiarios hasta el cuarto grado de parentesco por afinidad: hasta ahora se aplicaba a primos, tíos abuelos, sobrinos nietos, todos ellos carnales, y ahora se amplía a los mismos parientes por afinidad (políticos). El coste se estima en 1.800.000 euros.
En las transacciones de compraventa entre personas dedicadas profesionalmente a la agricultura se va a imponer un tipo súper reducido del 2% (por importe de 2 millones de euros) en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales Onerosas y Actos Jurídicos Documentados (TPO-AJD), que ahora está fijado en el 7%.
Asimismo, todos los arrendamientos que tienen también un tipo impositivo verán eliminado el impuesto. El objetivo de esta medida, que tiene un coste de 50.000 euros, es favorecer el mantenimiento de las explotaciones y el relevo generacional.
Estas iniciativas se suman a la deducción de 100 euros en el IRPF por las cuotas y las inscripciones a las organizaciones profesionales agrarias (ahorro de 517.000 euros), las ayudas para la cosecha en 2025 (5,5 millones de euros) o el incremento en 150.000 euros de las ayudas a las organizaciones profesionales agrarias.