Estás tiradx en tu cama escuchando a Britney Spears mientras bebes una lata de ‘Coca-Cola Cherry’ sin preocupaciones. Son los 90 y el supermercado está repleto de infinidad de latas de colores con diferentes sabores y tipografías llamativas que te hacen salivar. Esa misma sensación -pero en el 2026- es la que quiere revivirse ahora, impulsada por una corriente nostálgica hacia los snacks y las bebidas noventeras que están experimentando su gran revival dentro de la cultura pop.
La llamada ola de la “neostalgia” o “newstalgia”, denominada por los expertos y analistas en tendencias, lo está atravesando todo con una nueva fórmula que describe la reinterpretación contemporánea de sabores, formatos y rituales que despiertan recuerdos colectivos. No sólo se trata de evocar fórmulas pasadas, sino de actualizar y reinventar para las nuevas generaciones los sabores de la infancia, pero esta vez con muchas menos calorías.

La nostalgia en una lata
Una gran muestra de ese comeback sería la marca de sodas de Ben Stiller. Inspiradas en las bebidas de su adolescencia, estos refrescos traen de vuelta los sabores clásicos en versión saludable; al igual que vislumbran otros sellos como RC Cola, Mr.Pibb o Coca-Cola. La diferencia respecto a sus originales, es que ahora estos productos sustituyen todos esos azúcares o saborizantes por otros ingredientes con beneficios funcionales, probióticos o vitaminas para los nuevos consumidores en búsqueda de la experiencia ‘wellness’.
Otra de las grandes marcas en sentir esa nostalgia, ha sido Coca-Cola, quien ha lanzado el nuevo sabor ‘Cherry Float’ con un toque de vainilla, mientras Slice ha vuelto al negocio tras 15 años con una opción llena de probióticos.

Desde el auge de las bebidas funcionales inspiradas en recetas tradicionales hasta la fiebre por los llamados dirty sodas, el sector está redescubriendo el valor del pasado en un mercado obsesionado con la novedad que quiere despertar sensaciones y recuerdos a través de la alimentación.