Así, en una nota de prensa conjunta, ha insistido en que la «asfixia económica» y la «competencia desleal» amenaza con hacer desaparecer el cultivo del arroz en Extremadura, que atraviesa una crisis «sin precedentes».
Ante esta situación, el sector unido, ha exigido la activación de la cláusula de salvaguarda o de otros mecanismos que protejan el arroz europeo frente a las «importaciones descontroladas», así como exigir «cláusulas espejo» para que cualquier grano que entre en Europa cumpla las mismas normas sociales y ambientales que las de continente.
También un etiquetado «claro» de origen, ya que el consumidor tiene derecho a saber de dónde viene el arroz que compra para «evitar fraudes y mezclas engañosas», así como la revisión de aranceles y un ajuste de las tasas de importación para equilibrar el mercado frente a países con «costes de producción ínfimos».
A este escenario de «competencia desleal» se suma una «gravedad financiera extrema», ya que los agricultores están inmersos en las tareas de siembra de la campaña 2026, asumiendo todos los costes de producción, cuando a día de hoy todavía no han cobrado el arroz correspondiente a la campaña 2025.
«Esta falta de liquidez es la estocada final para muchas familias. O los políticos sacan la cara y miran por el sector arrocero o nos vemos abocados al abandono y a la ruina total del sector», han recalcado.