La ayuda, financiada con fondos del FEAGA, corresponde al 90 por ciento y asciende a un total de 7,35 millones de euros.
La consejera María Jesús Susinos ha destacado la importancia de esta medida para el sector con el fin de garantizar la sostenibilidad de las explotaciones ganaderas en Cantabria.
Con este apoyo, los ganaderos podrán continuar su actividad «con mayor seguridad y estabilidad» y el objetivo de la Consejería es «reforzar el valor de la producción local y apoyar a quienes mantienen vivas nuestras tradiciones».
Además, ha destacado que estos pagos forman parte del compromiso del Gobierno con el sector, especialmente en aquellos modelos de producción que combinan la actividad económica con el cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible.