+ El proyecto europeo Co-Creating Coexistence (CoCo) avanza así en su objetivo de cocrear, junto a ganaderos, científicos y responsables políticos, soluciones innovadoras para la reducción del conflicto entre grandes carnívoros silvestres y sistemas ganaderos extensivos, ha informado el Ejecutivo aragonés.
El estudio se expuso en la sesión temática ‘Interacciones entre la fauna silvestre y la ganadería: riesgos y oportunidades’, donde se analizó la vulnerabilidad de los sistemas ganaderos extensivos frente a los grandes depredadores en Europa y las claves para su adaptación.
El trabajo, presentado por Daniel Martín Collado, coordinador del proyecto en España, se basa en 89 encuestas realizadas a ganaderos españoles, la Sierra de Gredos, la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama, la Montaña Palentina y Picos de Europa.
CONFLICTO ENTRE GRUPOS DE INTERÉS
Los resultados del estudio en España evidencian que el conflicto entre la ganadería y la fauna silvestre va mucho más allá de un desafío ecológico, técnico o económico.
En realidad, se trata de una cuestión «profundamente social y política», que enfrenta a distintos grupos de interés sobre cómo gestionar la presencia conjunta de animales domésticos y silvestres en un mismo territorio.
Entre las principales conclusiones resalta la percepción de muchos ganaderos de que sus necesidades no reciben la prioridad que merecen frente a las opiniones y posiciones de otros actores sociales y agentes rurales, incluidos intereses como el turismo rural, lo que genera fuertes tensiones.
Además, los sistemas extensivos en España son especialmente vulnerables, en parte debido a que los sistemas pastorales tradicionales evolucionaran hacia modelos extensivos modernos, incorporando métodos de producción contemporáneos y nuevas exigencias de calidad de vida y trabajo, a menudo desarrollados en paisajes donde los depredadores habían desaparecido.
Su regreso implica importantes reajustes en el manejo de las explotaciones que, aunque realizables y efectivos, generan un aumento de la carga de trabajo que muchos ganaderos no están dispuestos a aceptar.
Los resultados apuntan a diferencias en las estrategias adoptadas, su aceptación y su efectividad en los distintos territorios de estudio, por lo que es necesario adaptar la gestión al contexto local dando un papel central a los ganaderos.
EL FUTURO PASA POR COMPARTIR ESPACIO
En cualquier caso, el futuro de la ganadería extensiva en muchos lugares pasará por compartir espacio con grandes carnívoros y resolver las tensiones sociales y políticas es tan importante como las soluciones técnicas y económicas para la convivencia. Además, en muchos casos, las tensiones políticas no responden a intereses locales ni ganaderos, sino a estrategias electoralistas.
Daniel Martín Collado subrayó en Innsbruck que «la sociedad está pidiendo mucho a los ganaderos y no es totalmente consciente que la convivencia entre grandes carnívoros y ganadería extensiva es infinitamente más compleja que pagar por los animales depredados».
La coexistencia exige que las políticas agroambientales reconozcan y remuneren los bienes públicos que genera la ganadería extensiva entre ellos el papel fundamental que juega en la conservación de los grandes carnívoros.