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El aumento silencioso del menú

¿En qué momento hemos normalizado pagar 5 euros por un café?

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La «nueva normalidad» de la restauración parece ser cada vez más desoladora. El pago de precios abusivos se ha convertido en la norma. Cinco euros por un matcha, una gilda, una cerveza o un café de especialidad impulsados por un incremento “aparentemente natural” del que apenas hemos sido conscientes.

Ese aumento silencioso que ha ido paulatinamente llegando a las cartas de los bares, las cafeterías y los restaurantes está alterando por consecuencia las facturas y el modo de consumo, encareciendo el precio de productos populares como una hamburguesa o unas patatas bravas. Sin embargo, ¿puede realmente justificarse?

Los comensales, desde la mesa, están alimentando su sistema tras dos años de inflación constante que han desembocado en una tendencia generalizada de costes elevados consolidados que se mantendrán y consolidarán en lugar de reducirse.

La inflación se integra en la vida cotidiana

Esa tendencia al alza se respalda con numerosos estudios o datos como los recogidos por el Monitor de Precios de Menús de Toast, según recoge Food & Wine. Este monitor sigue las tendencias de precios de los menús dentro de la restauración utilizando datos de ventas agregados de los restaurantes de su plataforma.

Los resultados del estudio vislumbraron como productos «costumbristas» que pueden encontrarse actualmente en menús, como una hamburguesa o un café, han estabilizado sus precios elevados después de todo.

El informe se basa en los precios de 156 000 establecimientos de EEUU, y refleja el crecimiento del precio de una hamburguesa de un 3% respecto al año pasado. Una subida ligera que hace que de media haya alcanzado los 14,57 dólares. El «iced coffe latte» es otro ejemplo, con una media actual de unos 5,54 dólares, y el café normal de unos 3,59 dólares.

La cerveza, por su parte, se mantiene en torno a los 6,50 dólares, sin cambios drásticos respecto a los meses anteriores, pero marcando un 2,2 % de subida respecto al 2024 debido a factores como los aranceles o el incremento de los gastos de la mano de obra.