El mes de diciembre parece suspenderse en el tiempo. En una especie de paréntesis en el que todo se detiene, y en el que a su vez hay vía libre para todo. Para beber, comer, celebrar y excederse en todos los sentidos. En lo que respecta al alcohol, tampoco existen los límites. Ahora bien, al llegar enero, la culpa o el deseo nos lleva recuperar nuestro cuerpo y espíritu, reiniciando la rutina y la dieta keto que abandonamos a finales de noviembre.
Enero también es conocido por ser el mes del ‘dry january’, siendo uno de los propósitos más extendidos del año nuevo. Abrir el 2026 y continuarlo durante todo el mes sin una gota de alcohol es ya un movimiento que incluso ha motivado a personas como Tom Holland a dejarlo para siempre.
Esta tendencia anual propone así no consumir bebidas espirituosas en enero como una moda impulsada por las nuevas generaciones que rechazan su consumo al ser conscientes de todas sus consecuencias nocivas para a nivel físico y de salud mental. Un enero «seco» en el que ‘resetearnos’ y revitalizar tanto el corazón, como el hígado y la memoria.
En este sentido, se han llevado a cabo estudios que demuestran la mejora en la salud del ‘dry january’. Uno de ellos lo llevaría a cabo BMJ Open, revelando que los consumidores habituales que se abstuvieron del alcohol durante 30 días durmieron mejor, tuvieron más energía y perdieron peso. También redujeron su presión arterial y sus niveles de colesterol, así como las proteínas relacionadas con el cáncer en la sangre.
Para aquellos que desconozcan los orígenes del término, éste nació en 2012 en el Reino Unido, gracias a un movimiento impulsado por la organización benéfica Alcohol Change UK, que a lo largo de los últimos años ha ido ganando más y más popularidad como fenómeno cultural al haberse demostrarse los efectos positivos que tiene para la salud. De hecho, basta con echar un vistazo superficial por internet para ver vídeos de usuarios que comparten sus experiencias, abanderando esta corriente líquida basada en la sobriedad, mientras otros, en su defecto, lo usan para desarrollar sus propios sketches cómicos. Porque con la llegada de enero todo cambia o renace, y dejar de beber alcohol incluso durante un mes puede suponer una diferencia notable para el resto del año.