Nos sentamos en la mesa con gente que nos inspira para hablar de lo que de verdad importa: las direcciones culinarias que solo se comparten cuando te sientes como en casa, para que a partir de ahora también sean las tuyas.
LAURA PEDRO

Wino, Barcelona
Veredita, Buenos Aires
Laura es supervisora de VFX (efectos visuales ) y la primera mujer en llevarse un Goya en su categoría.
Probablemente, Wino sea el lugar donde más “en casa” me siento. Hay tanta confianza con Lulú, la dueña, que la reserva muchas veces está a nombre de mi perra. ¡Y pobre de mí como aparezca sin ella! Es mi lugar para todo: cenas improvisadas, reencuentros familiares, celebraciones o simplemente para terminar el día con mis platos favoritos: ensalada de hongos, verdura y carne al estilo wino.
En Buenos Aires, donde justo he estado rodando hasta ahora, encontré una sensación parecida en Veredita, un pequeño bar al que llegué casi por casualidad y terminé queriendo muy rápido. Tiene una selección de vinos buenísima y una carta de platitos muy cuidada. Su dueño es un chico que venía de trabajar en cocinas de hoteles de alta gama y decidió montar algo más pequeño y personal con sus socios. Muchas noches, después de jornadas eternas de rodaje, acabo sentada en su barra descubriendo algún vino nuevo mientras respondo correos antes de volver a casa. Él todavía no lo sabe, pero cuando vuelva este agosto, le llevaré embutido de mi pueblo.
CARLOS TOLSÀ

Del Toro, Canvis Nous y BARRABAR, Barcelona
Carlos Tolsà es cofundador de Socis Club, un bufet sin abogados pero lleno de creativos obsesionados con el buen gusto.
No sabría quedarme con un solo lugar, pero si algo tengo claro, es a los que siempre regreso. En Barcelona, Del Toro, Canvis Nous y BARRABAR son los que más asocio a sentirme como en casa: el trato es cercano, casi familiar. En Del Toro siempre cae alguna de sus tostas; en Canvis, cómo no, vino y alguna de sus recomendaciones; y en BARRABAR, el montadito de solomillo. Entre mis imprescindibles también está Casa Costa, mi recomendación más segura (basta con echar un vistazo a su cuenta de Instagram para entenderlo), aunque últimamente no dejo de pensar en el bocadillo de pollo a l’ast de Tiberi Bar… Te deja nuevo cuando vas con resaca.
Como descubrimiento reciente, la Sala de las Sirenas del Hotel España, en el Raval, con Fonda España y Martín Berasategui a los mandos, me parece un sitio, cuanto menos, especial. Y por último, no puedo dejar de recomendar El Pollo: el auténtico concepto de bar divertido. Puedes pasar solo y siempre encontrarás buena compañía. Pd: yo tuve mi primera cita aquí.
MARÍA HESSE

La Lorenza, Madrid
Sevillana de adopción, María Hesse es ilustradora y, probablemente, la mejor prueba de que hay historias que, primero, entran por los ojos.
Hay sitios a los que vuelves por costumbre y otros a los que regresas porque, directamente, te hacen sentir en casa. La Lorenza es de esos lugares para mí. Está cerca de donde vivo y eso ayuda. A veces voy solo para pedirme un vermut sin más intención y otras para disfrutar de una comida que se alarga sin planearlo. Eso sí, las croquetas de jamón nunca me las salto. Es un sitio donde te conocen, te cuidan y donde todo tiene ese punto de familiaridad que no se fuerza.
En la misma línea, está El Rinconcillo (Sevilla). No necesita presentación ni reinterpretaciones. Todo ahí es bastante directo: buena comida, ambiente auténtico y esa sensación de estar en un sitio que lleva mucho tiempo haciendo las cosas bien. Siempre apetece repetir. Al igual que en Casa Cometa, uno de mis últimos grandes descubrimientos en Madrid.
Por último, tengo pendiente ir a Restaurante Samm. Me han hablado mucho de sus arroces y siendo algo que disfruto tanto (puede que sea de mis comidas favoritas), está claramente en la lista de lugares que quiero probar pronto.
ÁLEX SOBRÓN

Bibap, Mallorca
Casa Macareno, Madrid
DJ, director de arte y diseñador de joyas sostenibles, Álex Sobrón crea piezas tan únicas como los restaurantes que suele frecuentar.
Como me muevo constantemente entre Madrid y Mallorca, tengo que mencionar dos lugares muy distintos pero igual de importantes para mí. En Mallorca, Bibap, un restaurante de cocina asiática con fuerte influencia coreana situado en la plaza del Mercat, en pleno centro de Palma. Llevo yendo más de diez años y hay algo casi ritual en volver.
El curry rojo tailandés de salmón es imprescindible, pero también las guarniciones: el kimchi y el gochujang que elabora personalmente Yang-Soon, la propietaria. También tengo pendiente conocer el nuevo espacio de Maria Solivellas en Inca, Celler Tonet. Su propuesta me resulta especialmente interesante: una cocina arraigada a la tierra, comprometida con el producto, profundamente respetuosa con la tradición y con un toque de autor.
En Madrid, me interesa mucho cómo en Casa Macareno reinterpretan la taberna castiza sin perder su esencia. El trato es cercano y familiar. Siempre vuelvo a lo mismo: sus patatas bravas y la tarta de queso, que, para mí, están (sin exagerar) entre las mejores de la ciudad.