Cada 11 de octubre, Argentina rinde homenaje a uno de los sabores más reconocibles de su gastronomía: el dulce de leche. La celebración tiene lugar justo en vísperas del Día de la Hispanidad, que se conmemora el 12 de octubre, así que estos días hay una excusa doble para celebrar los sabores que cruzan el Atlántico. La fecha se festeja desde 1998, impulsada por el Centro Argentino de Promoción del Dulce de Leche, con el objetivo de reivindicar un producto que va mucho más allá de la repostería y que forma parte de la identidad cultural del país. Cremoso, de color caramelo y con ese sabor inconfundible que combina la leche y el azúcar, se ha ganado un lugar fijo en desayunos, meriendas y sobremesas de varias generaciones.
Su origen, sin embargo, sigue siendo motivo de disputa entre distintos países de América Latina. Una de las historias más populares sitúa su nacimiento en Cañuelas, en 1829, durante un encuentro entre Juan Manuel de Rosas y Juan Lavalle. Según esta versión, una preparación de leche y azúcar habría quedado olvidada al fuego hasta adquirir una textura espesa y un tono amarronado. Aunque el relato forma parte de la leyenda popular y no existe un consenso definitivo sobre su origen, lo cierto es que Argentina ha convertido el dulce de leche en uno de sus grandes emblemas gastronómicos.
Su éxito se entiende también por su versatilidad. Está presente en los clásicos alfajores argentinos, las facturas -la bollería tradicional del país-, los panqueques, las medialunas rellenas, los cañoncitos, las tartas y los helados, además de protagonizar numerosas creaciones de pastelería contemporánea. Ya sea como relleno, cobertura o ingrediente principal, el dulce de leche ha traspasado fronteras y conquistado paladares mucho más allá de Argentina. Y Madrid no es una excepción: varias pastelerías y restaurantes de inspiración argentina lo incorporan a sus recetas, desde las elaboraciones más tradicionales hasta propuestas que mezclan distintas tradiciones reposteras.
Dónde comer algunas de las mejores recetas con dulce de leche en Madrid
Para celebrar este día como merece, hemos seleccionado tres establecimientos madrileños donde la tradición argentina tiene un papel protagonista. Desde bollería artesanal y pastelería de autor hasta una comida de inspiración porteña para terminar con un buen postre, estas direcciones son una buena pista para quienes buscan disfrutar del dulce de leche en distintas versiones.
Atuel
Con alma argentina y vocación artesanal, Atuel es una parada imprescindible para los amantes de la bollería y la pastelería. La casa abrió sus puertas en 2006 con la idea de combinar los sabores argentinos y españoles en elaboraciones cuidadas, preparadas a diario con materias primas de calidad. Entre sus especialidades destacan los cañoncitos rellenos de dulce de leche y la medialuna porteña, junto a una amplia selección de bollería, pastelería y chocolatería que combina recetas clásicas con propuestas más creativas. Y si la visita se alarga, merece la pena echar un vistazo a sus sándwiches, otra de las opciones destacadas de su oferta.
Motteau Bakery
En el Barrio de las Letras, Motteau Bakery combina la tradición de la pastelería francesa con las raíces argentinas de su fundador, el pastelero Juan Manuel D’Alessandro. En su coqueto local de estilo vintage, con el obrador a la vista, cada elaboración se prepara de forma artesanal y presta especial atención a la materia prima, la frescura y la textura. Aunque sus merengues y tartas de limón se encuentran entre las creaciones más conocidas, el dulce de leche ocupa también un lugar destacado en su repertorio, presente en buena parte de sus postres como guiño a los sabores de su país de origen.
La Cabaña Argentina
Para quienes prefieren convertir la celebración en una comida completa, La Cabaña Argentina lleva más de dos décadas acercando la cocina porteña al centro de Madrid, en la calle Ventura de la Vega, en pleno Barrio de las Letras. Su propuesta gira alrededor de la parrilla argentina, con clásicos como las mollejas de ternera, la provoleta, las empanadas, el chorizo a la brasa y distintos cortes de carne, entre ellos el bife de novillo Angus argentino, el asado de tira y la entraña. Aunque el dulce de leche no es el protagonista de su oferta, el restaurante completa el recorrido por la gastronomía argentina y puede ser una buena opción para quienes quieran combinar sus platos más tradicionales con un postre de inspiración nacional.