Existen muchos ejemplos en los que la tecnología ha destruido el modelo antiguo del negocio offline y otros muchos en los que las opciones online y offline coexisten (es el caso de las salas de cine). Pero una de las opciones que en un principio se pensó que iba a ir despareciendo a la larga fue la de los supermercados con la llegada de las plataformas online. Un informe reciente hecho por la empresa de investigación de mercados americana, Packaged Facts, muestra que las ventas online se han triplicado en los últimos cinco años y se espera que en 2023 lleguen a cuadruplicarse.

Sin embargo, estos datos hacen referencia al 2% del gasto total en la compra de una familia anual, pues sólo un 17% de los ciudadanos hacen la compra online más de cinco veces al año. Por no hablar de que un 99% de personas compra regularmente alimentos y bebidas en tiendas físicas (independientemente de que compren alimentos en tiendas online). Sólo hay que echar una mirada a nuestros hábitos diarios para darnos cuenta de que aunque comencemos a hacer la compra en supermercados a través de su web, las tiendas físicas en cualquier caso servirán para complementarnos.