Poner el cacao artesanal en valor ha dejado de ser un reto para convertirse en toda una filosofía para interesantes proyectos como éstos. El movimiento Bean To Bar busca volver a los orígenes del cacao par reivindicar el auténtico chocolate de calidad.

COMIDA DE DIOSES

El náhuatal o cacao fue un ingrediente prehispánico que en México se consumía diluido en agua. De este fruto, cuya llegada fue aplaudida en Europa y endulzada con leche, vainilla y canela, se hacen eco en la Casa de México de Madrid, donde organizan talleres para dar a conocer los usos de este alimento y el mestizaje culinario que nos une con el país azteca.

UN BOMBÓN CON SABOR A HOTEL

De la boutique del chocolate del Hotel Santa Catalina (Las Palmas) sale este exclusivo bocado inspirado en los 130 años de historia del establecimiento. Por él pasó Agatha Christie y estamos seguros de que caería rendida a su combinación de chocolate con leche de Papúa Nueva Guinea y ganache de chocolate blanco.

ARTESANAL vs. INDUSTRIAL

Sobre la importancia del cacao artesanal y su producción –sólo 62 países lo elaboran y únicamente el de 21 de ellos es fino de aroma– sabe mucho Pedro Arujo, aka. Mr. Bean en el Museo del Chocolate del WOW Porto. La defensa de la calidad de la cadena de este producto se pone de manifiesto en su chocolate Vinte Vinte.

UNA DULCE ESTANCIA

Foto: Josep Oliva.

Casa Cacao, espacio con sello de los hermanos Roca –dirigido por Jordi, el pequeño, quien sigue la estela del movimiento Bean to bar– cuenta con obrador, tienda y hotel (con Anna Payet al frente). En él se puede vivir la magia del chocolate desde su proceso de elaboración hasta su degustación en primera persona y con vistas al Barri Vell de Girona. Una experiencia redonda.

CACAO COMO TERAPIA

Foto: Manu Da Costa

De sobra son conocidas las propiedades afrodisíacas del chocolate y que con un dulce
las penas son menos. Por ello, Christian Escrivá y Pep Torres se han aliado con el cacao para crear The Miscake, un pastel a base de mousse de chocolate con el que superar cualquier drama. No lo vamos a negar, con esa tarta delante, se te olvidan todos los problemas.

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