Opinión Salvador Sostres

La voz de Carla Bruni

Carla Bruni, cantante y ex primera dama francesa, cuya voz se ha convertido en un refugio emocional entre la memoria, la música y la nostalgia de París.

No tiene un sentido claro, ni una explicación filosófica pero la voz de Carla Bruni es algo que siempre tendremos los hombres para mantenernos a flote. Supongo que Sarkozy la echó de menos en la cárcel, es lo que más añoró, creo, incluso más que los restaurantes. Antes de que ingresara le cantó el “Let it be” y lo subió a Youtube. No sé si en su corta estancia, tuvo el presidente acceso a internet. Si lo tuvo, seguro que este vídeo fue un consuelo.

La voz de Carla Bruni es como esperábamos ser tratados y algunos aún esperamos. La voz de Carla Buni dignifica al hombre que eres, lo eleva. La voz de Carla Bruni, como rasgada, es una mañana de invierno en París, fría y lluviosa y sin nada café y con un presupuesto ilimitado. La voz de Carla Bruni es una distinción entre las sombras, lo que queríamos escuchar y nunca nos dijeron.

Más que un sonido es una textura la voz de Carla Bruni. Cuando Eric Clapton la presentó como su novia, le pidió a Mick Jagger que por lo menos a ésta no le hiciera nada. Pero pese a las promesas, ni Mick ni ella pudieron aguantarse. ¿A quién puede extrañar? La voz de Carla Bruni es también una caída a los infiernos y ni la amistad es un asidero.

Carla Bruni es italiana, pero para los que alguna vez ha sido importante París, su voz nos lleva a los momentos más sexys que hemos vivido en esta ciudad. Invoca tanto los grandes restaurantes como las calles más anónimas en las que alguna vez estuvimos cuando se suponía que teníamos que estar en cualquier otra parte. No somos ajenos a su voz. Nunca seremos indiferentes al tacto que produce en nuestra vida. Siempre la hemos querido. Como actriz y como cantante. Y siempre nos hemos sentido queridos por su manera de estar en el mundo, aunque no nos conociera de nada y de ninguna manera pudiera estarse dirigiendo a nosotros concretamente, porque tampoco nos conocía ella.

La voz de Carla Bruni es una parte de nuestra vida, vivida o imaginada. Pasará el tiempo, las frustraciones, el deseo, y cuando estemos ya a las últimas y escuchemos por última vez una de sus canciones, tal vez no sepamos ya recordar su nombre, ni recordar si la conocimos, pero aunque ya nada podemos decir, ni pensar con certeza, al oírla nos sentiremos extrañamente en casa.