La semana pasada, el Estado de California aprobó un nuevo proyecto de ley reclamado por los grupos ambientalistas en el que se pedía expresamente eliminar el servicio de oferta de pajitas de plástico en restaurantes a menos que los clientes las solicitasen. Una ley que, aunque sólo se aplicará en este estado -además de que los restaurantes de comida rápida quedan exentos-, busca limitar el uso de pajitas para proteger el medio ambiente.

Los informes de estos grupos ambientalistas detallaban estadísticas nacionales en las que quedaba constancia de que hasta ahora se utilizaban 500 millones de pajitas de plástico de forma diaria para beber refrescos provocando, como consecuencia de su deshecho, desbordamientos de vertederos, playas contaminadas e impactos negativos en la naturaleza.