Este plan, elaborado por la asociación, tiene como objetivo principal el «intentar salvar» la agricultura de la zona, que sufre inundaciones en unas 350 hectáreas de terreno debido a la situación del acuífero, para el que llevan tiempo reclamando una solución.
Así lo ha explicado a Europa Press el representante de esta entidad, Luis Manuel Rivera, que también es responsable de la flor cortada en COAG Andalucía, quien ha expuesto que entre las reivindicaciones trasladadas al Gobierno a través de la subdelegada están el diseñar un plan hidrológico para la zona inundable y que esa agua se recupere para los ciclos de sequía que puedan venir en el futuro.
También solicita un punto limpio para la agricultura de Chipiona, ayudas económicas directas para este sector del campo, un seguro vinculado a esas ayudas que esté subvencionado y se adapte a estas explotaciones, así como ciclos formativos de grado medio y Grado Superior para la juventud, de cara a facilitar el relevo generacional en el campo.
Rivera ha defendido que estas medidas lo que buscan es «dignificar» la profesión de agricultor y el sector del campo, entendiendo que la de Chipiona «tiene que estar a la misma altura del resto de los sectores económicos de la localidad» al ser «un sector estratégico en la economía local» que genera «mucha riqueza» para la zona.
Además, la asociación ha pedido una reunión con el ministro de Agricultura para poner en marcha estas medidas y que se valore el que la flor cortada de Chipiona y la Costa Noroeste de Cádiz cuenten con la Indicación Geográfica Protegida (IGP), al considerar que son «el epicentro a nivel nacional».
Sobre la campaña de la Semana Santa, donde estos agricultores surten de flores a numerosas hermandades de toda la geografía española, Luis Manuel Rivera ha valorado que vaya a desarrollarse de forma positiva a pesar de los daños que sufrieron algunos invernaderos tras las borrascas de enero y febrero.