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Baja un 4,6% la venta de vino de calidad de Baleares pero se da salida al 94% de la producción de 2024

La comercialización de vino con marca de calidad de Baleares se ha situado en poco más de 50.000 hectolitros en 2025, lo que supone una disminución del 4,6% respecto al año anterior, aunque se ha comercializado el 94% del vino producido en 2024, una ratio superior a la de los últimos años.

Estos son algunos de los datos publicados por la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, a través de la Dirección General de Calidad Agroalimentaria y Producto Local.

Cabe tener en cuenta que la producción de vino de la añada 2024 fue relativamente baja en comparación con otros años, aspecto que «condiciona la disponibilidad de vino para su comercialización durante 2025».

Este volumen corresponde a los vinos amparados por las denominaciones de origen protegidas Binissalem y Pla i Llevant, así como a los vinos con indicación geográfica Vi de la Terra de Mallorca, Vi de la Terra Illa de Menorca, Vi de la Terra Eivissa, Vi de la Terra Formentera, Vi de la Terra Serra de Tramuntana y Vi de la Terra Illes Balears.

El director general de Calidad Agroalimentaria y Producto Local, Joan Llabrés, ha destacado que los datos de comercialización de 2025 deben interpretarse en un contexto internacional marcado por «la bajada del consumo de vino», que afecta a «la mayoría de regiones productoras e incrementa la competencia en los mercados».

En este sentido, ha señalado que, a pesar de la disminución del volumen total comercializado, el sector mantiene «una buena capacidad de venta y debe destacarse positivamente el crecimiento que se observa en el mercado interno».

En relación con los mercados, las ventas en el mercado interno han crecido un 1,9% –de casi 40.400 hectolitros a más de 41.100 hectolitros– y ya representan el 82,2% del total de la comercialización. Por el contrario, las ventas en el resto de España han disminuido un 49,9%, mientras que las exportaciones a terceros países han bajado un 19,6%.

DISMINUYE LA VENTA DE VINO TINTO Y BLANCO, SUBE EL ROSADO

En cuanto a los tipos de vino, la comercialización de vino tinto ha disminuido un 8,7%, mientras que el vino blanco ha registrado una ligera bajada del 3,4%. En cambio, las ventas de vino rosado han aumentado un 2,4%, hecho que confirma la tendencia de crecimiento de este tipo de producto en los últimos años.

A pesar de la reducción del volumen comercializado, el valor económico del sector se ha mantenido prácticamente estable, con una ligera bajada del 1,4%, hasta los 42,1 millones de euros aproximadamente.

Este comportamiento se explica por el incremento del valor medio del vino comercializado –de 8,2 euros por litro en 2024 a 8,4 euros en 2025– lo que evidencia una valorización progresiva del producto. Llabrés también ha subrayado que el mercado interno es «el principal motor» del sector vitivinícola de Baleares, con más del 82% de las ventas totales.

En cuanto a la distribución territorial, Mallorca concentra cerca del 90% de la comercialización total, con una disminución global de aproximadamente el 5%. En cambio, Menorca registra un aumento del 8,7%, impulsado por la entrada en producción de nuevas plantaciones y por la incorporación de nuevas variedades autorizadas recientemente.

En el caso de Formentera, el incremento de la comercialización se explica por la salida al mercado de existencias acumuladas de añadas anteriores. En Ibiza, la ligera disminución de las ventas se relaciona con la menor producción de la añada anterior, aunque destaca el aumento de las exportaciones.

BAJA UN 11,7% LA VENTA DE VINO CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN

En cuanto a la comercialización por figuras de calidad, las denominaciones de origen han registrado una disminución global del 11,7% y han pasado de poco más de 15.300 hectolitros comercializados en 2024 a más de 13.500 en 2025. En concreto, la DO Binissalem ha comercializado 5.133 hectolitros, un 14% menos que el año anterior, mientras que la DO Pla i Llevant ha registrado 8.383 hectolitros, con una reducción del 10,2%.

En cuanto a los vinos de la tierra, el volumen total de comercialización ha sido algo superior a los 36.500 hectolitros, lo que representa una disminución más moderada del 1,7% respecto a 2024. Dentro de este grupo, Vi de la Terra Mallorca continúa concentrando la mayor parte de las ventas con alrededor de 30.300 hectolitros, con una ligera bajada del 1,7%. No obstante, cabe destacar un aumento del 9,1% en el mercado interno.

En cambio, Vi de la Terra Illa de Menorca ha registrado un incremento del 8,7%, hasta superar los 1.800 hectolitros, mientras que Vi de la Terra Formentera ha experimentado el crecimiento más destacado, con 272 hectolitros comercializados, un 80,1% más que el año anterior. Por el contrario, Vi de la Terra Eivissa ha comercializado 965 hectolitros, con una disminución del 12,3%, y Vi de la Terra Illes Balears ha registrado una bajada del 6,5%, hasta algo más de 3.000 hectolitros. También se ha reducido la comercialización de Vi de la Terra Serra de Tramuntana, con 156 hectolitros, un 15,2% menos.

Este comportamiento se enmarca dentro de una tendencia «generalizada» de descenso del consumo de vino, tanto a escala estatal como europea. En España, según datos del sistema Infovi, el consumo nacional ha registrado una caída interanual del 6,3% en enero de 2026 y se ha situado en 9,25 millones de hectolitros, una reducción más acusada que la registrada en Baleares.

A nivel europeo, las previsiones de la Comisión Europea indican que el consumo de vino en la Unión Europea podría disminuir cerca de un 9% hasta 2035, debido a cambios en los hábitos de consumo, especialmente entre la población joven, así como a una mayor moderación en el consumo de alcohol.

«Esta comparativa evidencia que, a pesar de la bajada del 4,6% en Baleares, el sector local mantiene una resiliencia relativa y se sitúa por debajo de la disminución registrada a escala nacional y en un contexto europeo de caídas similares o superiores», han resaltado.