Así lo ha explicado la alcaldesa de València, Mª José Catalá, en declaraciones a los medios tras presentar el curso de formación de la Policía de Barrio en la central de la Policía Local, que arranca este lunes y durará toda la semana.
El objetivo de la ‘app’, ha indicado, será que haya un contacto directo entre los vecinos del barrio y el responsable de la Policía de Barrio de la zona y que se puedan atender de forma directa sus necesidades. «Estamos trabajando en la aplicación, yo creo que la tendremos antes del final de año y podremos ponerla en marcha», ha confiado.
Catalá ha señalado que ya hay un contacto «tradicional» y directo entre responsables vecinales y policías de barrio, a través de teléfono móvil, pero ha destacado que la ‘app’ «ayudará a que pueda generarse un mejor espacio de interlocución entre todos los agentes del barrio: los comerciantes, los responsables vecinales, los que gestionan infraestructuras sociales y dotacionales y la policía que directamente atiende a ese barrio y conoce y puede abordar su realidad».
Ha asegurado que la Policía de Barrio «está cogiendo mucha fuerza porque tiene una misión importante: conocer muy bien a la gente del barrio», tanto «su realidad social» del día a día como los «problemas de convivencia» para poder «actuar de forma previa». «Pueden haber focos de delincuencia, los vecinos los conocen y hay una relación de confianza que efectivamente hace mucho más fácil la prevención del delito», ha desgranado.
En esta línea, ha abogado porque la Policía de Barrio no solo sea «reactiva», sino que tenga carácter preventivo para «evitar que haya algún problema de convivencia previamente». Una idea con la que ha destacado que «empatiza» el comisario principal jefe de la Policía Local, Ángel Albendín.
IMPULSO A LA POLICÍA DE BARRIO
Respecto al curso de formación especializada, Catalá ha explicado que tratan de dar un «nuevo impulso» a la Policía de Barrio con la participación de profesionales de varios servicios municipales. En cifras, ha destacado que esta unidad ha pasado de 58 a 105 desde el inicio de su mandato a mediados de 2023, con la intención de «mejorar la presencia, la seguridad, la tranquilidad, la mediación y la solución de conflictos en los barrios».
Según ha apuntado, los agentes de esta unidad ya llegan a barrios «importantes» de la ciudad donde no tenía presencia por «escasez de recursos», como La Fuensanta, En Corts o Benimaclet. Ha lamentado además que el anterior ejecutivo municipal dejara «caer» la Policía de Barrio, una división que fue «pionera en España» cuando se creó en 1991. «Por tanto, nosotros vamos a poner toda la carne en el asador en esta unidad, vamos a redoblar esfuerzos», ha prometido.
Además, la primera edil ha anunciado que ya ha comunicado a los agentes participantes en el curso que en la oferta de empleo público de 2026 se incorporarán cien efectivos más a la Policía Local, de los que espera que 60 puedan estar en activo antes de final de año.
Se ha comprometido a poner todos los recursos necesarios para aumentar la seguridad y a reforzar «unidades que funcionan muy bien» como la GAMA (grupo de ayuda a los malos tratos) o la de proyectos europeos. Es algo que ha relacionado con la bajada del índice de criminalidad en la ciudad de València, con un descenso de «más del 7%» desde 2024-2025 según datos del Ministerio del Interior.
EL PSPV SEÑALA UN «CAMBIO DE VERSIÓN» DE CATALÁ
Por parte de la oposición en el Ayuntamiento, el concejal socialista Borja Santamaría ha denunciado la «descoordinación» y las «mentiras» del gobierno de Catalá, que encabeza el PP y comparte con Vox, respecto a la situación de «abandono» en la que mantiene a la Policía Local.
Santamaría ha asegurado que «Catalá ha desautorizado a su concejal de Policía [Jesús Carbonell] al anunciar cien plazas después de que éste sostuviese el pasado viernes que no se podía ampliar la plantilla debido a las restricciones de la tasa de reposición». Ha subrayado que «este nuevo cambio de versión de Catalá se produce apenas días después de que denunciase que el Ayuntamiento del PP y Vox mantienen más de 340 plazas sin cubrir a marzo de 2026, como reconoció el gobierno municipal en una respuesta oficial a preguntas de los socialistas».
«Estamos ante una situación que está tensionando el servicio y reduciendo la capacidad operativa en los barrios de la ciudad. Frente a esto, Catalá y su concejal se dedican a mentir y a intentar engañar a los vecinos y vecinas de València, que cada día pueden comprobar cómo se suceden los problemas de convivencia en los barrios sin que su Ayuntamiento haga absolutamente nada», ha afirmado en un comunicado, para advertir que «sus declaraciones evidencian que o bien no decían la verdad entonces o no la dicen ahora».
Y ha añadido: «¿En qué quedamos? ¿De quién es la responsabilidad? Lo que pedimos es algo básico, que se aclaren, que hablen entre ellos y que se coordinen, porque su nefasta gestión ya está teniendo consecuencias muy graves. La consecuencia es una plantilla tensionada, operativos extraordinarios para cubrir turnos ordinarios y, en definitiva, un peor servicio para los vecinos y vecinas de València. Y la seguridad no puede depender de la improvisación».