El dispositivo contempla el refuerzo de patrullas en zonas rurales, especialmente al atardecer y durante la noche, así como una mayor presencia policial en caminos rurales y accesos a partidas, según un comunicado del consistorio.
Además, se están realizando controles selectivos de vehículos agrícolas y furgonetas de transporte de mercancías, con verificaciones de facturas y documentación para confirmar la trazabilidad de las alcachofas y evitar su distribución de forma ilegal.
Las medidas adoptadas también incluyen el aumento de identificaciones de personas y vehículos sospechosos, la localización de los puntos de cultivo más vulnerables y trabajadores del campo para detectar posibles incidencias relacionadas con el robo del producto. En caso de detectar irregularidades, los agentes instruirán las correspondientes diligencias penales para determinar la procedencia de la mercancía.
Desde la Policía Local han destacado la importancia del trabajo conjunto con los agricultores, «quienes colaboran de forma activa dando a conocer cómo diferenciar una alcachofa robada de una recolectada legalmente, gracias al tallo» de estas.
El dispositivo especial tiene como finalidad «proteger» al Camp d’Elx, apoyar a quienes lo cultivan y garantizar que el producto que llega al consumidor cumple con todos los requisitos legales, ha apuntado el consistorio.