El representante de los regantes ha destacado que en estas casi cinco décadas el trasvase ha supuesto «un motor de desarrollo social y económico» para todo el Levante, además de contribuir a «la mejora del medio ambiente».
Jiménez ha aprovechado la efeméride para mostrar su rechazo a la hoja de ruta del Ejecutivo central y ha afirmado que el colectivo se mantiene unido para revertir lo que define como un «recorte político» derivado de la actual planificación hidrológica del Tajo.
«No vamos a parar porque somos conscientes de la necesidad de esta agua no solo para el sector primario, sino también para nuestros hogares, para nuestras industrias y para nuestros comercios. Vamos a seguir peleando por otros 47 años de vida para el trasvase Tajo-Segura», ha concluido.