El acto, que ha tenido lugar en la sede del Institut d’Estudis Catalans (IEC) de Barcelona, ha sido presidido por el conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, y ha contado con la presencia de representantes del sector, de cargos del departamento y de la asociación impulsora, informa la Conselleria en un comunicado.
Ordeig ha defendido que la miel es «un tesoro gastronómico que se recolecta desde hace siglos y que ha contribuido al desarrollo de los territorios rurales de Catalunya».
«Ahora, el Govern reconoce por primera vez este producto como un símbolo identitario de país y un producto excelente que es necesario querer y consumir por la gran cantidad de beneficios que aporta a la salud, la gastronomía y a nuestro territorio», ha subrayado.
UN VOLUMEN PRODUCIDO «INSUFICIENTE»
Según el departamento, Catalunya produce aproximadamente unos 2 millones de kilos de miel al año, sin embargo este volumen «es deficitario porque su consumo es mucho más elevado», y su impacto en el mercado está afectado por la competencia de mieles importadas a bajo precio y la falta de conocimiento del consumidor, a su juicio.
Esta situación provoca que más del 50% de la miel vendida en Catalunya «puede ser de importación o mezclada, hecho que a menudo hace que no se cumplan los requisitos para garantizar una buena frescura y trazabilidad».
El impulso del sello se enmarca dentro del Pla d’Acció de la Mel 2025-2028, impulsado por el Departamento de Agricultura y consensuado con el sector, que se despliega a través de 6 ejes y 39 acciones concretas para fomentar la producción local y la sostenibilidad de las explotaciones.