Según los datos de la entidad, la gasolina agraria ha aumentado un 41,6% su precio en sólo 20 días, unido a los incrementos en el gas natural (50%), el pienso (27%) o el transporte de animales (20%), un alza «absolutamente inasumible» y que se une a los aranceles estadounidenses, la crisis entre Rusia y Ucrania y el cambio climático.
Desde Jarc han resaltado que el campo catalán «no puede asumir unos costes que no responden a ninguna lógica productiva, sino a la especulación y movimientos geopolíticos» y han defendido que si Europa y el Govern no actúan inmediatamente, buena parte de la producción agraria podría perderse antes de que acabe la primavera.
Ante esta situación, la entidad ha elaborado un paquete de medidas urgentes, como es la bonificación directa de la gasolina agraria, ayudas por hectárea para compensar el alza del precio del fertilizante, un avance del 90% de las ayudas de la PAC o una investigación formal sobre las posibles especulaciones en el precio de carburantes y fertilizantes.
A nivel europeo, la Jarc ha pedido la activación inmediata de la Reserva de crisis de la PAC, la suspensión de impuestos sobre fertilizantes mientras dure la crisis, ayudas extraordinarias y recuperar el tope ibérico del gas para abaratar el precio de energía y fertilizantes.