El objetivo de «impulsar la capacitación digital y generar recomendaciones que ayuden al sector agrícola de Kenia, Túnez y Nigeria en la toma de decisiones como la planificación de los cultivos, la gestión del agua y el uso del suelo».
La iniciativa, según el centro tecnológico, tiene la finalidad de dar respuesta a retos ambientales y sociales que condicionan la agricultura africana, entre los cuales destacan la escasez de agua, la degradación del suelo y la variabilidad climática, en un contexto en que más del 95% de la tierra cultivada depende de las lluvias.
El proyecto abordará también las limitaciones de acceso a infraestructuras de riego, servicios agrícolas y herramientas digitales adaptadas, así como la brecha de competencias digitales que dificulta la adopción de tecnologías avanzadas en las zonas rurales.
Según el coordinador del proyecto Bridge-AI e investigador de la Unidad de Inteligencia Artificial Aplicada de Eurecat, Didac Colominas, «la IA generativa permite convertir datos complejos del territorio en información útil en lenguaje natural para que las personas que se dedican a la agricultura puedan tomar decisiones más ajustadas a las condiciones reales de cada cultivo y de cada entorno».
INCLUSIÓN Y CAPACITACIÓN
Por su parte, la coordinadora de proyectos en Eurecat, Rosa Araujo, ha explicado que «transformación digital de la agricultura solo será efectiva si es inclusiva», por lo que la iniciativa se centrará también en la inclusión de las mujeres, que representan más del 60% de la fuerza laboral agrícola en muchas zonas de África, pero a menudo tienen menos acceso a los recursos, la tecnología y la formación.
La capacitación digital y la inclusión «son imprescindibles para que la innovación tecnológica llegue de manera efectiva a las comunidades rurales y contribuya a generar nuevas oportunidades económicas y sociales», ha añadido Araujo.