En concreto, cada escuela ha diseñado un programa en función de su especialidad, lo que permitirá cubrir ámbitos «estratégicos» como las industrias agroalimentarias, la gestión empresarial y el asesoramiento, el sector agropecuario o el sector vitivinícola.
La oferta cubre íntegramente todos las formaciones de incorporación a las empresas agrarias, lo que no sólo garantiza el cumplimiento normativo y facilita el relevo generacional, defiende el departamento, sino que apuesta por una formación «especializada y práctica» que actualiza los conocimientos y responde a las necesidades de las explotaciones agrarias y empresas.