En una sala de cine, las palomitas suelen tener una virtud indiscutible: desaparecen poco a poco mientras la película avanza. A24 ha decidido que, al menos esta vez, no haya absolutamente nada que esconder. El estudio ha presentado un cubo de palomitas completamente transparente para acompañar el estreno de You Can See Everything, el documental dirigido por Nathan Fielder y Lance Oppenheim sobre Elizabeth Holmes, la fundadora de Theranos. Una pieza que lleva la transparencia hasta sus últimas consecuencias y convierte el título de la película en toda una declaración de intenciones.
El objeto se llama You Can See Everything Popcorn Bucket y su diseño juega con una idea tan sencilla como efectiva: si todo puede verse, también las palomitas deben quedar a la vista. Nada de cartón estampado ni ilustraciones que distraigan. El recipiente está fabricado con una estructura transparente que deja contemplar su contenido de principio a fin. Su silueta reproduce la clásica caja de palomitas de cine, con una boca ancha que se estrecha hacia la base y un borde superior ondulado que introduce un pequeño gesto decorativo.
La identidad visual se mantiene deliberadamente contenida. El título de la película aparece en letras negras, de tipografía sans serif, distribuido en dos líneas en la parte central. El logotipo de A24 ocupa un lugar discreto cerca de la base. No necesita mucho más: cuando el recipiente está lleno, las propias palomitas se convierten en parte del diseño. El resultado tiene algo de objeto de galería, algo de guiño cinematográfico y bastante sentido del humor.
La transparencia como concepto y como provocación
La elección no es casual. You Can See Everything gira alrededor de una de las figuras más controvertidas de Silicon Valley: Elizabeth Holmes, fundadora de Theranos, la compañía que prometió revolucionar los análisis de sangre con una tecnología que finalmente se reveló como un fraude. Holmes fue condenada por defraudar a inversores y el documental se adentra en su vida desde una perspectiva poco habitual.
La historia comienza 34 días antes de que Holmes ingresara en prisión. Después de una década sin conceder entrevistas, permitió que el equipo de rodaje accediera a su casa de San Diego, donde vivía con su pareja, Billy Evans, padre de sus dos hijos. La premisa era documentar su vida con un acceso extraordinario, bajo la idea de que el equipo pudiera verlo todo.
Un documental que también conquista la taquilla
El lanzamiento del cubo llega, además, en un momento excepcional para la película. You Can See Everything ha conseguido cifras poco habituales para un documental que no gira alrededor de la música. Su estreno reunió 15 millones de dólares en 855 salas, lo que lo convirtió en el segundo mejor debut de la historia para un documental de no ficción, solo por detrás de Fahrenheit 9/11. A24 comunicó, además, que se habían registrado más de 2.000 sesiones con todas las entradas vendidas.
El impulso no se agotó durante el primer fin de semana. En su segunda semana, la película recaudó 19,5 millones de dólares en 2.655 cines. Según las cifras recogidas por la prensa especializada, su recaudación doméstica ya ha superado los 50 millones de dólares, una marca que, dentro del documental de no ficción no musical, solo habían alcanzado anteriormente March of the Penguins y Fahrenheit 9/11.
Un objeto de culto con una condición
El cubo de palomitas tiene, eso sí, una particularidad: no está disponible para comprarlo de manera independiente. A24 lo ha reservado para quienes adquieran una entrada de You Can See Everything a partir de las 13:00 horas del 28 de octubre, según el horario de la costa este de Estados Unidos. Para reclamarlo es necesario acceder con el mismo correo electrónico utilizado en la compra de las entradas, y cada pedido permite añadir una sola unidad. Las existencias son limitadas.
La pieza puede incorporarse al carrito a través de la tienda oficial de A24 y los envíos están previstos para el 20 de noviembre. Una estrategia que refuerza su carácter de objeto asociado al estreno: no basta con querer el cubo, también hay que pasar por la película.