Reportajes

Hotel España: el renacer del icono modernista con la cocina de Martín Berasategui

En pleno Raval, el histórico hotel estrena una nueva etapa en la que la gastronomía, el patrimonio y la cultura vuelven a compartir mesa.

170 años han pasado desde que el Hotel España abrió sus puertas por primera vez en el barrio del Raval para formar parte del paisaje barcelonés como una de sus grandes joyas modernistas. El hotel, considerado el segundo más antiguo de la ciudad, ha transitado muchos escenarios históricos: de ser refugio de la burguesía catalana a un hospital de campaña durante la Guerra Civil o una residencia religiosa. Ahora, el emblema renace una vez más bajo el sello de Ocean Drive Hotels, y una elevada obra de interiorismo firmada por el interiorista Lázaro Rosa-Violán.

El icono modernista inicia una nueva era con espacios renovados que respetan el valor patrimonial, la estructura original y la identidad de un edificio con 82 habitaciones en el que la gastronomía ocupa un lugar central con Fonda España.

La fonda catalana de Berasategui

La renovación atraviesa todo el proyecto, hasta llegar a la cocina de Martín Berasategui y Edu Rodas en Fonda España, un comedor tradicional que recrea la tradición culinaria catalana y la acerca al barrio con una propuesta más democrática que conecta con la esencia de la fonda y del entorno que la rodea.

«Un restaurante fresco, elegante y al alcance del bolsillo de toda la gente que quiera entrar en un restaurante Martín Berasategui», así lo describe Martín Berasategui, encargado de conceptualizar la carta junto al jefe de cocina del restaurante, Edu Rodas.

En esta nueva etapa, juntos han adaptado la propuesta más afinada consciente y más conectada con lo que siempre ha sido Fonda España. El resultado se ilustra en cada uno de los platos, en los que se mezclan referencias catalanas y vascas con creatividad. Desde una gilda de la casa, ensaladilla rusa «Martín» con gamba blanca hasta unos canelones de manitas de cerdo y rabo de buey, un arroz negro de marisco y pescado o unas kokotxas al pil-pil. Todo ello bajo la obra modernista de Domènech i Montaner, la cual se mantiene abierta para acoger tanto a los huéspedes del hotel como al vecindario.

Más allá del valor que le aporta la fonda al conjunto, destacan otros elementos como la monumental chimenea escultórica de Eusebi Arnau, una pieza que dialoga con las artes decorativas de principios del siglo XX. Al igual que la sala de las Sirenas, que sirve el desayuno dentro de su «pecera», mientras los salones históricos completan un conjunto arquitectónico lleno de sensibilidad estética y belleza modernista.

Por la noche, el Dorita Cocktail Bar & Club -desarrollado junto a Grupo La Confitería- se convierte en el punto de encuentro de los huéspedes y visitantes. La coctelería toma como referencia La Bella Dorita, la célebre cabaretera que convirtió el Paral·lel en uno de los grandes escenarios de la nocturnidad barcelonesa.

A esta propuesta se suman el Vinyl Corner, un espacio dedicado a la evasión y la escucha de vinilos con los que recorrer la historia de Barcelona; además de un SkyBar alzado en lo alto del edificio, con piscina exterior y vistas sobre Ciutat Vella. Dos experiencias que refuerzan la voluntad de Hotel España de formar parte de la vida del barrio, en línea con la filosofía «Neighbormood» de Ocean Drive Hotels.