Marilyn Monroe sigue siendo un icono indiscutible de Hollywood. Pero, alejada de los focos, cultivaba una pasión poco conocida: la cocina. La estadounidense disfrutaba enormemente de experimentar entre fogones, desde los bocados más sencillos hasta los platos más elaborados. Esta faceta se recoge en Fragments, el libro que recopila una colección de poemas, notas personales y cartas manuscritas de la actriz, donde también se encontraron varias de sus recetas.
Una de las más curiosas, garabateada a lápiz con su propia letra, es su versión de relleno que rompe totalmente con lo tradicional. Más allá de un simple acompañamiento, Marilyn ideó un plato tan contundente que funciona perfectamente como un plato principal: mezcla carne picada de ternera, huevos duros e hígados o corazones de pollo o pavo.

La fecha de esta receta coincide con su matrimonio con el bateador Joe DiMaggio y la época en la que vivieron en San Francisco, célebre por su pan de masa madre. La actriz integró la influencia italiana de la familia de su marido añadiendo piñones, pasas y queso parmesano rallado. Además, Monroe dejó una advertencia muy tajante en la parte superior de su nota: nada de ajo, condimiento que a DiMaggio no le gustaba.
La preparación requiere de paciencia y cariño. La carne debe dorarse en pequeñas piezas, las hierbas aromáticas utilizadas como el romero, el tomillo, orégano y laurel se juntan con el apio y la cebolla fresca. Una vez mezclado todo, se hornea hasta que la capa de arriba adquiera un tono dorado y crujiente. Como resultado, el bocado está lleno de contrastes.
Más que una simple creación, esta receta revela la curiosidad de la actriz por el mundo gastronómico, que prestaba atención a los detalles y que disfrutaba de ensuciarse las manos por crear recetas únicas.