Ya van tres años en los que Barcelona se alza con el premio al mejor croissant de mantequilla artesanal de España. Un reconocimiento que este año ha recaído en la pastelería Morreig, liderada por el pastelero francés Matthieu Atzenhoffer, que abrió sus puertas en 2023 junto a Alba Ruiz Ceamanos y Matt Valette.
De su obrador en el barrio de Gràcia al certamen, el cruasán de Morreig se ha impuesto entre las 59 propuestas participantes de la XIX edición del concurso organizado por el Gremi de Pastisseria de Barcelona.
¿Y qué tiene de especial este croissant? La respuesta está, precisamente, en su sencillez. Esta joya de la repostería de Morreig, que se vende por 2 euros, apuesta por una ejecución precisa del clásico francés: exterior dorado y crujiente, capas bien definidas, interior ligero y un marcado sabor a mantequilla. Para esta edición, el equipo ajustó además la elaboración reduciendo la temperatura del horno y alargando el tiempo de cocción, una modificación aparentemente sencilla que ha terminado por marcar la diferencia ante un jurado especializado.
El concurso no deja demasiado margen a la improvisación. Cada participante presentó doce unidades y las piezas fueron valoradas atendiendo a aspectos como el sabor, el alveolado, el hojaldre, el color, el formato y el acabado: requisitos pensados para poder valorar el croissant tanto por fuera como por dentro, los cuales Matthieu Atzenhoffer consiguió perfilar con creces.