Como cada final de verano, miles de trabajadores españoles cruzarán la frontera para participar en una de las campañas agrícolas más emblemáticas de Europa: la vendimia francesa. Este año, el Sector Agroalimentario de UGT-FICA estima que entre 12.500 y 13.000 temporeros se desplazarán a las principales regiones vitivinícolas del país vecino, una cifra ligeramente inferior a la registrada en 2025, cuando viajaron alrededor de 13.500 personas.
El principal atractivo sigue siendo económico. En Francia, un vendimiador puede percibir un salario bruto mensual de unos 2.156 euros por una jornada laboral de 35 horas semanales, sin contar las horas extraordinarias, una remuneración que prácticamente duplica el Salario Mínimo Interprofesional vigente en España.
La diferencia también se aprecia en el salario por hora. Mientras que en Francia el mínimo se sitúa en 12,32 euros, en España ronda los 8,90 euros. Traducido a una jornada de ocho horas, supone cerca de 30 euros más al día. A ello se suman las horas extra, que se retribuyen a 15,40 euros la hora —con un recargo del 25 % hasta las 43 horas semanales— y a 18,48 euros cuando se supera ese límite.
Otro de los aspectos que destacan desde UGT-FICA es el sistema de cotización francés. Según explicó el secretario del Sector Agroalimentario, Javier Velasco, la normativa contempla una exoneración del 12,25 % en las cotizaciones por enfermedad y jubilación del trabajador, una medida que no afecta al reconocimiento de los derechos de Seguridad Social y pensión en España.
Una mano de obra muy valorada
La experiencia acumulada de los trabajadores españoles sigue siendo uno de sus principales avales. El coordinador del Grupo de Trabajo del Sector Agroalimentario de UGT-FICA, Sebastián Serena, asegura que alrededor del 90 % de los temporeros repite campaña año tras año, un nivel de fidelidad que explica la preferencia de muchos viticultores franceses por volver a contratar a profesionales con experiencia frente a nuevos trabajadores sin formación específica.
Serena también subrayó que el sindicato no tiene constancia de incumplimientos relevantes de la normativa sociolaboral francesa hacia los trabajadores desplazados y destacó el buen trato que, en términos generales, reciben por parte de los empleadores.
El perfil de quienes viajan a la vendimia mantiene un equilibrio creciente entre hombres y mujeres: un 58 % son hombres y un 42 % mujeres. La mayoría procede de Andalucía —especialmente de provincias como Cádiz, Sevilla, Jaén y Almería—, además de Castilla-La Mancha, con especial peso de la comarca de Valdepeñas (Ciudad Real), y de la Región de Murcia.
Más viajes en coche y menos autobuses
La forma de desplazarse también está cambiando. Cada vez son más los trabajadores que organizan el viaje en vehículos particulares compartidos, relegando a un segundo plano los tradicionales autobuses que durante décadas protagonizaron la salida hacia Francia. Aun así, UGT-FICA mantendrá su campaña informativa en distintos puntos de partida para ofrecer asesoramiento antes del viaje.
El sindicato insiste, además, en la importancia de evitar intermediarios o empresas que cobren comisiones por la gestión del empleo, el transporte o el alojamiento. La recomendación es firmar siempre el contrato directamente con el empleador francés antes de salir de España, comprobar el alta en la Seguridad Social francesa desde el primer día de trabajo y asegurar previamente el alojamiento para evitar incidencias durante la campaña.