El Bulli vuelve a encender los fogones. Solo que esta vez no lo hará en Cala Montjoi, sino a través de la pantalla. Quince años después de su cierre, la historia de su buen paladar se da a probar en forma de serie con el nombre de Gènesi, dirigida por David Pujol -responsable del documental El Bulli. Història d’un somni. A lo largo de seis episodios, la serie revive el nacimiento de la revolución culinaria impulsada por Ferran Adrià, Juli Soler y Albert Adrià, que transformó para siempre la gastronomía mundial.
La serie narra cómo un pequeño restaurante escondido en la cala Montjoi, en la Costa Brava, terminó convirtiéndose en el laboratorio gastronómico más influyente del mundo. Todo comienza en los años ochenta, cuando un joven Ferran Adrià llega casi por casualidad a las cocinas de El Bulli y conoce a Juli Soler. Aquel encuentro marcaría el inicio de una aventura que acabaría revolucionando la alta cocina contemporánea y situando al restaurante en la cima de la gastronomía internacional, con cinco títulos como Mejor Restaurante del Mundo entre 2002 y 2009 y una influencia que todavía hoy sigue marcando el rumbo de la cocina creativa.
La producción se estrenará el próximo 21 de septiembre en TV3 y la plataforma 3Cat antes de desembarcar en Netflix, donde llegará al resto de España, Europa, Latinoamérica y Estados Unidos para acercar la historia del restaurante a una nueva generación de espectadores.

El nuevo Bulli
El reparto está encabezado por Miquel Fernández, que interpreta a Ferran Adrià, e Iván Massagué, en el papel de Juli Soler, acompañados por Carlos Cuevas, Mónica López, Joana Vilapuig, Pere Arquillué y Mario Gas, entre otros. Junto al relato real de El Bulli, Gènesi incorpora una historia de ficción protagonizada por Glòria Canabach, una crítica gastronómica retirada que regresa a Cataluña tras la muerte de su padre para intentar reabrir el restaurante familiar junto a su sobrina. Ambas tramas avanzan en paralelo para reflexionar sobre la creatividad, la memoria, la identidad y el peso de la herencia familiar, demostrando que la cocina también puede ser un lenguaje con el que contar historias.
La fidelidad histórica ha sido una de las grandes prioridades del proyecto. La serie cuenta con la implicación directa de Ferran Adrià y de elBulli Foundation, que han supervisado la reconstrucción de aquella época. Para el rodaje se cocinaron más de 70 platos originales del restaurante, seleccionados entre las 1.846 creaciones desarrolladas a lo largo de la historia de El Bulli. Antiguos miembros del equipo, como Marc Cuspinera, Alain Devahive y Eduard Bosch, fueron los encargados de reproducir cada elaboración respetando las técnicas, los ingredientes y el contexto en el que nacieron, convirtiendo la cocina del rodaje en una auténtica prolongación del restaurante.

Un menú de estrellas
Pero Gènesi no solo mira hacia El Bulli. La serie quiere rendir homenaje a toda la generación de cocineros que situó la gastronomía española en la élite mundial. Por sus episodios desfilan figuras fundamentales como Santi Santamaría, Joan Roca, Carme Ruscalleda, Oriol Castro, Christian Escribà, Fermí Puig, Fina Puigdevall o Nandu Jubany, reivindicando el patrimonio culinario catalán y el ecosistema gastronómico que hizo posible una de las mayores revoluciones gastronómicas de las últimas décadas. Los paisajes de la Costa Brava, el Penedès y otros rincones de Cataluña también adquieren un papel protagonista como escenario del origen de aquel fenómeno.
Más de una década después de su cierre, El Bulli sigue siendo mucho más que un restaurante: es un símbolo de innovación, creatividad y libertad culinaria. Ahora, Gènesi pretende demostrar que aquella revolución no solo cambió la manera de cocinar, sino también la forma de entender la gastronomía como disciplina cultural. Los fogones permanecen apagados desde 2011, pero la historia que comenzó en Cala Montjoi sigue más viva que nunca.