Juvé & Camps pone punto final a su trayectoria dentro de la Denominación de Origen Cava con unos resultados económicos que consolidan la fortaleza de la compañía. La histórica bodega de Sant Sadurní d’Anoia cerró su último ejercicio como elaboradora de cava con un beneficio neto de 1,5 millones de euros, el doble que el año anterior, mientras que su facturación alcanzó los 27,1 millones de euros, un incremento cercano al 1 %.
Estos resultados cobran especial relevancia en un contexto de contracción del mercado. El consumo de bebidas alcohólicas continúa ralentizándose y el cava ha registrado uno de sus ejercicios más difíciles, con una caída del 12,9 % en el volumen de ventas, hasta los 190 millones de botellas, y un descenso del 10 % en la facturación del conjunto del sector.
El mercado nacional continúa siendo el principal motor del negocio de Juvé & Camps, concentrando el 82,4 % de sus ventas. Los mercados extracomunitarios representan el 13,4 % de la facturación, mientras que el resto de Europa aporta el 4 %. La mejora del resultado se ha visto favorecida por el incremento del valor de sus existencias, compensando el fuerte aumento del coste de las materias primas, que crecieron alrededor de un 20 % respecto al ejercicio anterior.

Más allá de las cifras, el ejercicio marca el cierre de una etapa decisiva para la firma. El pasado mes de abril, Juvé & Camps anunció su salida de la DO Cava para incorporarse a Corpinnat, convirtiéndose en la vigesimosegunda bodega que se suma a esta marca colectiva nacida con el objetivo de poner en valor los espumosos elaborados íntegramente en el corazón del Penedès bajo estrictos estándares de calidad y viticultura.
El movimiento supone uno de los cambios más relevantes del panorama vitivinícola español de los últimos años. De hecho, la dimensión de Juvé & Camps resulta especialmente significativa si se compara con Corpinnat: la marca colectiva cerró 2025 con una facturación conjunta de 34 millones de euros, apenas siete millones por encima de los ingresos obtenidos por la bodega catalana en solitario.
En paralelo, la compañía mantiene su estrategia de crecimiento. Aunque durante el último ejercicio no realizó nuevas adquisiciones, continúa explorando oportunidades para incorporar bodegas en el noroeste de España. Su última operación de relevancia tuvo lugar en 2018 con la compra de Torres de Anguix, en Ribera del Duero, integrada posteriormente junto a Campos Góticos bajo la enseña Pagos de Anguix.
Mientras tanto, Corpinnat continúa ganando peso en el segmento de los espumosos de alta gama. La asociación comercializó cerca de tres millones de botellas en 2025, un 35 % más que el año anterior, favorecida por una recuperación de la cosecha tras varios ejercicios marcados por la escasez de uva. Las lluvias registradas durante la última campaña permitieron incrementar la vendimia hasta los 7,9 millones de kilos, un 75 % más que el año anterior, reforzando las perspectivas de crecimiento de las bodegas que integran el colectivo.