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¿Por qué los helados son cada vez más pequeños?

Si has notado que los productos de tu supermercado favorito están ‘disminuyendo’, no te preocupes, no se trata de un caso aislado.

El fenómeno ‘shrinkflation’ continúa en auge como parte de las dinámicas socioeconómicas que erosionan el mercado global. Esta tendencia compuesta por el acrónimo shrink (reducir o encoger) e inflation (inflación), nació en Estados Unidos en respuesta a la era de la ultra-inflación en la economía, que incrementa a su vez la pobreza y la desigualdad social.

El mercado abordó entonces este paradigma a través de esta estrategia basada en la ‘reducción por inflación‘ llevada a cabo para combatir una serie de problemáticas como el aumento de los costes de las materias primas, los retrasos en la cadena de suministro y la subida de salarios tras la pandemia. La retractilación, una práctica habitual al menos desde la década de 1950, regresó así a la industria alimenticia recurriendo a esa contracción para mantener sus beneficios.

La shrinkflation llega al verano

Según la AARP, algunos de los productos más necesarios son, por desgracia, los que más se han encogido: el papel higiénico, los cereales, el yogur, el detergente para la ropa, así como infinidad de snacks que han podido reducir incluso un 25% de su tamaño.

Sin embargo, ha habido un país que ha querido combatir esta dinámica. En pleno verano, Italia ha puesto sobre la mesa el fenómeno con una propuesta que obliga tanto a los supermercados físicos como a las tiendas online a marcar si han reducido el tamaño del producto y el precio real por cantidad.

Con los helados y los snacks veraniegos en plena temporada, la nueva normativa busca visibilizar esta práctica. Durante tres meses, cada reducción deberá ser señalada de forma clara antes de desaparecer del radar informativo. Un margen breve que abre una pregunta mucho mayor: si sabemos exactamente lo que compramos, ¿cambiaremos también la forma en que consumimos?