Opinión Salvador Sostres

El clavel moderno de Jean-Claude Ellena para Laboratorio Olfattivo

Jean-Claude Ellena ha presentado Floriture para Laboratorio Olfattivo, una colección de tres fragancias sobre tres flores distintas: la rosa, el jazmín y el clavel. Las tres son sobresalientes, sorprendentes y brillantes, pero merece toda mi atención este clavel moderno, tenso, escapado de la nostalgia empolvada a la que remiten siempre los claveles en la perfumería.

Sólo los genios cuando te toman de la mano pueden darte un lugar distinto en la Historia, sólo ellos pueden mostrar de ti lo que casi nunca quiso ver. Los genios que saben lo que nosotros no sabemos y tienen inteligencia y talento para sacarlo a la luz, como ha hecho el señor Ellena con este geranio moderno, punzante, valiéndose de la vainilla en la salida y de trazos de rosa en el fondo. Un clavel que no te devuelve al tocador de tu abuela sino que te mece en los brazos de una muchacha muy joven a la que podrías despertar pasión incluso desde tu escandalosa edad, y caído ya el cuerpo. Clavel ambiguo, clavel especiado, clavel intelectual. Borde ligeramente seco como una respuesta cortante. Aquí la vainilla no es un postre sino un brillo interior: clavel con conciencia, clavel con personalidad. La finura final de la rosa no iguala este perfume a las demás rosas y sólo le da un toque de profundidad floral. Tú con este perfume, créeme, no eres ni joven ni viejo, eres inmortal.

“Me gusta mucho Goethe, sobre todo cuando viaja a Italia”, escribe Josep Pla en su Cuaderno Gris. También nos gusta mucho el señor Ellena cuando viaja a Italia. Si de su primer viaje para para Laboratorio Olfattivo volvió con limones, mandarinas, pomelos y naranjas sanguíneas o bergamotas, entre otros, esta vez ha vuelto con tres flores, Jean-Claude jardinero, en otra demostración que para él cumplir años es jugar, continuar aprendiendo y crear a un nivel que mejora en cada fragancia.

Cuando todavía no habíamos superado la excitación de la rosa lejana de Joie de Sannes, rosa lejana en el campo, en una sobremesa en la que se bebe mucho champán, Jean-Claude presentó su homenaje a Antonio Puig, con cuatro versiones de la famosa Agua Brava. Entre ellas, Agua Lavanda Iris se convirtió en nuestro nuevo pacto de mínimos con la realidad, pero la Sevilla interior de naranja y cuero que encarna Agua Noble es algo que una vez lo descubres te das cuenta de que no vas a poder dejar de saberlo y para siempre va perseguirte, y tú al perfume. Luego Delphes para l’Objet nos llevó de paseo a un paisaje más duro y exigente, más seco, también mediterráneo, pero lejos de los cítricos suaves con que el genio suele acariciarnos. Y con la mano oliendo todavía a pimienta y a olivo, llegamos a la tienda de Les Bains Guerbois, en París, para conocer de un golpe de fruta de la pasión la rosa espiritual y supersexy de Rose Graffiti -de la que escribiré en un próximo artículo, para comprarla con Rose me Twice, la nueva rosa de para Laboratorio Olfattivo- y tampoco tras los tres perfumes para esta casa hemos podido descansar, porque el señor Ellena, junto a su hija Céline -a quien tanto queremos, también- han publicado Flower Glyph para Liis, a la que todavía no he tenido acceso -y temo que la espera va ser larga.

In Carnation es el nombre del perfume sobre el clavel, y es muy adecuado para las caídas del sol cuando empieza el verano. Pero te advierto que llevarlo no es como no llevarlo, y cuando te venga el olor necesitarás cada vez unos segundos para oler tu mano y dejarte llevar. Es muy difícil que a tu noche le pase algo más interesante que llevar In Carnation. Si tienes una cita, en algún momento tendrás que recordar que no has quedado con tu perfume sino con una chica.