De las nuevas generaciones se dicen muchas cosas. Que si generación de cristal, que no consume apenas alcohol, que derrocha dinero en lo superficial. Pues bien, Mazinn y Ansón+Bonet se han unido para arrojar luz sobre todo ello -en hábitos de consumo- y desmontar los clichés asociados a la Gen Z. Para ello, ha llevado a cabo 600 encuestas a jóvenes entre 17 y 30 años, y 12 entrevistas en profundidad a directivos y expertos del sector y de análisis de tendencias culturales.
La consultora especializada en apertura de restaurantes presenta “Así come la Gen Z. Una generación que busca lo auténtico y transforma la hostelería”, un informe completo que traza un nuevo escenario en el que la autenticidad lo es todo, tanto para marcas, como restaurantes y cadenas, y vislumbra cómo la generación ha redefinido la hostelería -en cinco claves-.

1. Sí a la comida real, no a los ultraprocesados
El estudio demuestra el cambio de la narrativa de la salud impulsado por esta generación. Para el 46,17% de los encuestados, comer sano significa «un plato con alimentos de calidad», mientras que solo el 3,83% asocia la salud a contar calorías. La nueva exigencia se centra en ingredientes reales, trazables y mínimamente procesados: el «pecado», apuntan los autores, ya no es la grasa o el hidrato, sino el ultraprocesamiento.
2. Consumo de alcohol consciente
Se dice que la generación Z es la más sobria de la historia. El consumo de alcohol ya no es una vía de diversión y evasión, sino un canal hacia la ansiedad y/o inestabilidad mental, del que se tiene una consciencia mucho mayor. Mazinn y Ansón+Bonet sostienen que el 26,3% de los encuestados afirma no beber ya en comidas o cenas y el 38,7% que no necesita alcohol para divertirse. Cuando se consume, se busca calidad por encima de cantidad: un 20% prefiere tomar una sola copa premium.

3. El supermercado vs el fast food
La irrupción del retail alimentario rompe con las tendencias de consumo. El boom de la comida preparada se posiciona como la corriente imperante. Cuando la Gen Z come fuera de casa entre semana, el 16,5% recurre a la comida preparada del supermercado, una cifra muy próxima a la del menú del día (17,4%) y la comida rápida (17,4%). Mientras tanto, el fast food está perdiendo su histórica ventaja competitiva en precio frente a la eficiencia logística del supermercado.
4. La comida, en mesa y sin QR
La hiperdigitalización ha llevado a que los jóvenes valoren la conexión física, real, prefiriendo -en un 58%- el servicio en mesa tradicional frente al QR, los kioscos de autoservicio o el delivery a casa. Los principales motivos para no volver a un local son la mala calidad-precio (76,5%) y el mal servicio (75,8%), muy por encima de cualquier deficiencia tecnológica.


5. Fuente TikTok
Si antes el valor de un restaurante se medía en Google Maps, ahora TikTok se convierte en la gran fuente. Así lo demuestra el estudio: el 56% de los jóvenes utiliza la red social como motor principal de búsqueda gastronómica, frente al 28% que sigue recurriendo a Google Maps. Además, el 77% prioriza el tener muchas reseñas, mientras que el 46% percibe como una falta de honestidad ocultar menús o precios en redes sociales y webs.
Más allá de las grandes datos, el estudio detecta que la Generación Z se mueve permanentemente entre la autenticidad, la estética -los platos visuales-, la indulgencia, el equilibrio saludable, la desconexión analógica y el refugio en lo de siempre; en la comida tradicional y en los bares de toda la vida.