Aunque estas cuotas se refieren al año pasado, su liquidación y abono se realiza ahora y coincide, por tanto, con situaciones complejas de tesorería en numerosas explotaciones agrícolas andaluzas, según ha recogido la Junta en una nota, donde ha detallado que a menos que los beneficiarios indiquen un período inferior, se concederá un plazo de año en el caso de los aplazamientos; y de dos años para quienes prefieran fraccionar el pago.
El tiempo comenzará a contar tras registrarse la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento especial y no se exigirán garantías ni se aplicarán intereses de demora. En este sentido, ha explicado que la medida busca ofrecer alivio financiero inmediato adaptando el cumplimiento de las obligaciones de los agricultores a una situación excepcionalmente complicada como la actual.
En contexto, el tren de borrascas complicó la actividad agrícola en determinadas zonas de Andalucía al conllevar encharcamientos prolongados de los suelos, daños en caminos que dan acceso a explotaciones agrarias y desperfectos en los sistemas de riego. Como consecuencia, no se pudieron realizar con normalidad las labores de preparación de tierras, de siembra y de seguimiento de los cultivos plantados. Todo ello desencadenó en una situación que ha obligado a los regantes a hacer frente a pérdidas de producción e incremento de costes que han tensionado la economía de sus empresas.
De esta manera, el Ejecutivo andaluz ha precisado que la posibilidad de flexibilizar estos pagos relativos a 2025 se suma a la bonificación del 100% de las cuotas de 2026 para los titulares de derechos al uso de agua para riego que sean beneficiarios de obras de regulación u otras actuaciones hidráulicas específicas en los ámbitos territoriales de los sistemas del Guadalete, del Barbarte, del Campo de Gibraltar y del Guadalhorce. Esta medida ya estaba incluida en el Decreto ley aprobado en febrero de 2026 por la Junta de Andalucía.