La Cata de Vino, que se ha consolidado como el prólogo al mayo córdobes, el mes que concentra las grandes citas festivas de la capital y de la provincia, es una cita que Fuentes ha calificado como «el alma de nuestra ciudad y nuestra provincia», que en esta nueva edición «vuelve con una mirada renovada al futuro, pero sin perder su esencia».
En la celebración de este 40 aniversario, la Cata de Vino contará con la participación de diez bodegas amparadas por la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles y, por primera vez, no será necesario la adquisición de tickets de entrada al recinto.
Fuentes ha hecho hincapié en las dificultades que atraviesa el sector, debido a unas circunstancias meteorológicas adversas que han sido las protagonistas de una campaña «que ha sufrido una drástica reducción, con caídas que han llegado al 50% y con afecciones graves, como las provocadas por el mildiu».
Ante esa situación, el presidente de la Diputación ha animado a la sociedad cordobesa que acuda a la Cata, «como apoyo a nuestros productores», y ha insistido en el carácter «único en el mundo de nuestros vinos».
La Cata de Vinos de Montilla-Moriles tendrá como epicentro la Avenida del Alcázar, en la que se instalará una carpa de 3.500 metros cuadrados, en la que se distribuirá una amplia representación de las bodegas amparadas por la Denominación de Origen Protegida, y que se espera que reciba la visita de unas 50.000 personas durante los días en los que se prologará la celebración, del 23 al 26 del presente abril.
En el transcurso de este evento, en cuya presentación han tomado parte también el alcalde de Córdoba, José María Bellido; el delegado del Gobierno andaluz, Adolfo Molina, y el presidente del Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, Javier Martín, se ha previsto una programación de actividades complementarias, entre las que se incluyen catas dirigidas y talleres para profundizar en el conocimiento de estos vinos, además de la exposición ‘Enoturismo a través de la fotografía’ de José María Garrido.