El Consello de la Xunta ha analizado este lunes informes sobre este programa del organismo dependiente la Consellería do Mar, basado en una red de puntos fijos de muestreo por toda la costa gallega. Se emplean técnicas histológicas para analizar almeja fina, babosa, japonesa y rubia.
Esta iniciativa permitió elaborar un listado de organismos simbiontes y alteraciones patológicas, en donde se observa que la mayoría no causan daños al hospedador en condiciones normales y, los que sí lo hacen, no llegan a provocar efectos negativos en el marisqueo.
Los resultados también revelan que no hay agentes infecciosos que puedan asociarse con los descensos de producción de las distintas especies de almejas registrados en los últimos años.
El Intecmar tiene un papel clave para el marisqueo y la acuicultura, ya que realiza alrededor de 80.000 análisis anuales y unos 7.000 informes y resoluciones de seguridad alimentaria y sanidad animal.