Reportajes

El arte culinario de Nacho Manzano en Tivoli Kopke Porto Gaia

Viajamos hasta Oporto para descubrir la nueva propuesta del chef asturiano en este histórico hotel-bodega a orillas del Duero.

Al otro lado del río, en la zona vinícola de Vila Nova de Gaia, se erige desde lo más alto del plano urbanístico un hotel que hasta hace menos de un año fue la bodega de vino de Oporto más antigua del mundo. Fundada en 1638 y reconvertida en un reluciente cinco estrellas, se presenta como el paraíso terrenal en el que de lleno en la cultura del vino portuguesa, en todas sus formas.

El vino baña toda la propuesta de Tivoli Kopke Porto Gaia, maridando otro de sus grandes atractivos: la panorámica que ofrece de toda la ciudad, trazando un recorrido por el Duero, el puente Don Luis I y las casas de colores que dibujan el paisaje. El legado vinícola se expresa aquí a través del arte plástico con obras de artistas ibéricos como Antoni Tàpies, Juan Genovés o Alexandre Farto; pero también en la paleta cromática de las estancias en las que se diluyen los tonos representativos de los mejores oportos.

El proyecto se estructura en torno a una bodega integrada en el edificio que permanece en activo, y envejece más de dos millones de litros de vino Kopke, además de ofrecer experiencias inversivas y catas dirigidas por sumilleres. En ella, pueden encontrarse infinidad de referencias entre las que conviven los antiguos y poco comunes oportos blancos y tawny de Kopke.

Asturias se funde con el Duero

Manteniendo la conexión con el ADN líquido del hotel, Nacho Manzano dirige su propuesta gastronómica, añadiéndole la dimensión del ‘fine dining’ a la experiencia. El chef asturiano con tres estrellas Michelin funde su sensibilidad culinaria con la tradición vinícola de Kopke, en constante movimiento.

La creatividad, la nostalgia de la cocina doméstica y el entorno se entremezclan en la cocina de 1638, el restaurante gastronómico del hotel en el que, al igual que en Casa Marcial, la naturaleza inspira cada una de las obras culinarias del chef, representando la belleza y la riqueza de la Península Ibérica en la mesa.

Del Atlántico a las montañas asturianas, el espacio sirve tan sólo a unos 8 comensales a la vez para garantizar una experiencia íntima y especial a través de un menú degustación que cambia y evoluciona cada 4 meses en sincronía con los sabores, las estaciones y la tierra.

En 1638 Restaurant & Wine Bar by Nacho Manzano, la alta cocina se celebra con los vinos más destacados de Kopke, en una comida o cena “a ciegas” que va desvelándose a medida que avanza su discurso.

Los platos evocan con cada una de las sensaciones que ha sentido el chef al crearlos, descritas de manera poética en un papel. El otoño, el bosque, la infancia, los colores o los aromas con los que construye un cálido caldo de calabaza, un parfait de cresta de maíz y gallo o una trucha en su hábitat, acompañado de un caldo de primavera, crujiente de semillas y levadura.

“Para mí, el río Sella es lo que el río Duero es para Kopke: arterias vitales que dan forma a los paisajes, inspiran la creatividad y afianzan las tradiciones. Todo eso es lo que me esfuerzo por plasmar en mi cocina», reza el cocinero.

El chef traza un recorrido de 11 pases por el legado del territorio, de su familia y del patrimonio culinario de la región, que, como no podía ser de otra manera, se marida con vinos como un Quinta da Boavista Vinha do Levante 2022, un Tinto Cão 2024, Kopke Vintage Quinta São Luiz 2012 o un Kopke White Colheita 2010 con el que acompañar un delicado bizcocho de maíz y praliné de kikos que se deshace en la boca.

Boa Vista

De las cinco arterias culinarias del complejo, Boa Vista Terrace by Nacho Manzano se posiciona con unas vistas privilegiadas a la ciudad para ofrecer una propuesta versátil que combina una cocina de inspiración internacional con claras raíces atlánticas. El restaurante se articula en torno a una cocina abierta durante todo el día, con una carta que prioriza el producto y la técnica, acompañada de un interiorismo de diseño que refuerza la experiencia a nivel visual.

La carta se convierte en un reflejo del diálogo constante entre el mar y la tierra de Manzano en platos como el bacalao confitado con pil-pil, verduras asadas y espinacas, o la merluza en su jugo con crema fresca de lechuga y salsa holandesa. También adquieren gran presencia platos como la presa ibérica acompañada de endibias asadas y patatas con salsa verde, así como opciones vegetales como la berenjena asada con queso de la isla, rúcula y miel, o la coliflor con sardinas ahumadas, huevas de arenque y limón.

En la sección dulce, la oferta mantiene el mismo nivel con opciones como la pavlova de frutos rojos, la tostada de coco caramelizado con helado de vainilla, regaliz y sésamo caramelizado, o la crema de flan con espuma de yogur cítrico.

De abril a octubre, la experiencia se amplía desde el exterior con el Sky Bar Kopke, un espacio concebido para disfrutar de cócteles elaborados a partir de la riqueza del vino de Oporto en un entorno más distendido desde el que dejarse llevar y completar la estancia irrepetible de Tivoli Kopke Porto Gaia.