Si has entrado en TikTok y no te ha salido una fruti novela, por favor, cuéntanos en qué parte del algoritmo estás porque nos parece casi imposible y te aseguramos que no volverás a ver la fruta igual.
Pero igual que el plátano y la fresa son una buena combinación para un batido, también pueden ser los mejores protagonistas de un auténtico culebrón digital. Eso sí, con un punto clave: están creados con inteligencia artificial.
Qué son las fruti novelas
¡Que tiemble La Rosa de Guadalupe! Aguacatino, Plátano Negro, Fresita, Naranja… son los protagonistas de historias que duran poco más de un minuto y con tramas que no dan tregua. Ojos cerrados, voces dramáticas e historias inacabadas
Una zanahoria con una mancha a la que su padre rechaza por “ser diferente” y que años después vuelve para cerrar heridas. Una naranja enamorada de un plátano negro que termina huyendo con una limón. Un bebé entre una manzana y un mango que, contra todo pronóstico, nace siendo piña. Pura fantasía.
Aunque no lo creas, más allá del humor y el salseo, hay estructura: conflicto, traición, redención. Es decir, lo mismo que ha sostenido durante décadas a los culebrones tradicionales, pero comprimido en menos de 60 segundos y adaptado al lenguaje de TikTok.
¿Absurdo o genialidad?
Cuanto más debate hay, más viralidad. Te ríes de entrada, o más bien, no das crédito a lo que ves y te quedas por lo que viene después.
Además, el algoritmo hace su magia: cada vídeo acaba en alto, con un pequeño cliffhanger que te empuja a ir al perfil y mirar si se ha subido el siguiente. Y cuando te quieres dar cuenta, ya estás emocionalmente invertido en el drama de una fresa y separando las frutas de tu nevera para que no haya ni drama, ni cuernos.
El meme del meme
Primero ves la historia. Luego ves el clip editado. Después, el análisis. Y, por último, el meme del meme: cuando la ficción salta a la vida real y se convierte en comportamiento. Como hace unos años la piña de Mercadona se convirtió —sin previo aviso— en un código para ligar.