El parlamentario socialista ha señalado que el Gobierno en funciones de Azcón «está a otra cosa y la orden viene a reflejar falta de empatía y de profesionalidad; resulta incomprensible que se equivoquen de raza, no es Pirenaica, es raza Parda de Montaña, y eso que durante varios días han estado en las explotaciones afectadas».
Ha indicado que en la orden «mantienen la diferencia de valoración con la raza Limusina, una raza que no es autóctona, que es más productiva, pero que es de menor valor para el mantenimiento de las genéticas propias y, sobre todo, que no se han visto afectada en Aragón. Es decir, el Gobierno de Azcón contempla pagar mucha más indemnización por una raza que no se ha visto afectada y no contemplan en la orden la raza de las vacas que se han visto afectadas».
Además, «se debe asimilar la raza Parda a vacas de alto valor genético, de cara a que puedan recibir el valor real de una ganadería extensiva, que es mucho mayor que el mero precio de mercado de los animales».
Iglesias ha añadido a su crítica que en la orden publicada sea «un copia y pega» de la orden de Cataluña, «no tienen en cuenta la particularidad de Aragón ni de la ganadería extensiva, levantar una explotación de ganadería extensiva no tiene nada que ver con un cebadero, cuesta muchísimos años de trabajo y de selección de los mejores animales. No es de recibo que el trabajo de tantos años de los ganaderos afectados y la apuesta por una raza autóctona como es la vaca Parda de Montaña, no se vea reflejada en esta orden de indemnizaciones como es debido».