El objetivo de estas ayudas es incrementar la competitividad de las explotaciones de viñedo, adaptar el cultivo al cambio climático y hacerlo «ambientalmente más sostenible». De esta forma, podrán beneficiarse de estas subvenciones personas físicas o jurídicas cuyos viñedos se destinen a la producción de uva para vinificación.
Asimismo, serán actividades subvencionables la replantación con o sin sistema de conducción, las reconversiones varietales, las mejoras en las técnicas de gestión de viñedos o la replantación, cuando sea necesario, tras el arranque obligatorio por motivos sanitarios o fitosanitarios ordenados por la autoridad competente. El procedimiento de concesión de la ayuda será el de concurrencia competitiva y convocatoria de carácter periódico.
Por otro lado, se ha autorizado asimismo la convocatoria de subvenciones vinculadas a la destilación de subproductos derivados de la vinificación para la campaña 2025/2026, una medida obligatoria incluida en la Intervención Sectorial Vitivinícola y en el marco del Plan Estratégico Nacional de la Política Agrícola Común del Reino de España 2023-2027. Estas ayudas disponen de un presupuesto de 2 millones de euros, con cargo al Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA).
Las bases reguladoras están recogidas en el decreto 49/2024, de 4 de junio, una norma con la que se pretende que la destilación de subproductos mantenga su representatividad para fomentar una retirada ordenada y sostenible, paliar con ello las debilidades del sector vitivinícola, adaptarlo al cambio climático y reforzar su sostenibilidad ambiental.
Las beneficiarias serán aquellas personas y entidades destiladoras autorizadas por la Comunidad Autónoma que estén inscritas en el registro territorial y cumplan los requisitos y obligaciones previstas.
Se podrán conceder ayudas por el alcohol obtenido durante la campaña vitivinícola hasta que se agote la dotación prevista inicialmente en la convocatoria.
La portavoz de la Junta en funciones, Elena Manzano, ha señalado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que el objetivo de estas ayudas es «seguir apoyando a los productores» de uvas para vinificación, para que puedan cumplir con la normativa que les obliga a retirar y a eliminar los residuos generados, como pueden ser los orujos de uva y las lías de vino.
De esta forma, con la finalidad de aprovechar estos subproductos, se destinan a las destilerías donde se van a transformar en alcohol para uso industrial o energético, motivo por el que estas ayudas también permiten cubrir una parte de los gastos de transporte hacia las destilerías.
Con estas medidas, el ejecutivo regional apoya a «un sector clave» en la región, para «seguir garantizando» la calidad del vino que se produce en Extremadura y favorecer también una gestión «mucho más sostenible» del medioambiente.