Durante la visita, el consejero ha destacado el papel de la empresa como referente del sector agroalimentario aragonés, por «su apuesta por la calidad, la innovación y su fuerte vinculación con el territorio, así como su capacidad para competir en mercados nacionales e internacionales».
Quesos La Pardina cuenta con unas instalaciones de 50.000 metros cuadrados en el barrio zaragozano de Santa Isabel y una ganadería propia de alrededor de 600 cabras, lo que le permite controlar todo el proceso productivo desde el origen.
Con más de 35 años de trayectoria, sus productos están presentes tanto en el mercado nacional como en países como Estados Unidos, Holanda, Suecia o Reino Unido.
Además, la empresa desarrolla una importante labor educativa, con la visita de centros escolares a sus instalaciones para conocer de cerca el proceso productivo. Desde 2004, más de 115.000 alumnos han participado en estas actividades de divulgación del medio rural y la alimentación.