Según ha explicado el Ejecutivo autonómico en una nota de prensa, esta actuación ha afectado a 205,62 hectáreas que antes estaban fragmentadas en 833 pequeñas fincas y que ahora se reparten en 97, con una superficie medida de 20.911 metros cuadrados.
«Las concentraciones parcelarias son clave para clarificar la titularidad de las tierras, facilitar el trabajo agrícola y mejorar la organización de las explotaciones», ha valorado Marcos, quien ha subrayado que este tipo de intervenciones no solo incrementan la eficiencia y productividad del sector agrario, sino que también contribuyen «a fijar población en el medio rural».
A su juicio, el reparto de los títulos de propiedad supera con creces la mera entrega de un documento, ya que los propietarios ganan seguridad jurídica, capacidad de inversión y nuevas oportunidades de futuro. «Este acto culmina un proceso que ordena y optimiza el uso de la tierra, pone fin a la dispersión de parcelas y facilita una explotación más eficiente y rentable», ha añadido.
Tras la entrega de los títulos, el consejero ha visitado dos caminos rehabilitados en el marco de las actuaciones complementarias de la concentración parcelaria de Lomés y Carcedo de Lomés, ejecutada en 2024. Medio Rural destinó casi 155.000 euros a estas dos intervenciones.