Da igual que se trate de jóvenes ante su primer proyecto o de la enésima aventura de un
veterano; cada nuevo proyecto gastronómico convierte a sus responsables en valientes
emprendedores que no dudan en hacer frente a los muchos desafíos que supone el sector
con tal de ver materializada la idea que han tenido para dar vida a un nuevo restaurante.
Caja de Cerillas
Madrid
¿Todavía no conoces Caja de Cerillas? “No es para tanto”. Y no lo decimos nosotros, lo asegura su artífice, el chef Enrique Valentí. Pero algo debe tener este chaflán de Chamberí para que, en la última visita de Tapas al Best New Restaurant 2026, el reparto de sus codiciadas plazas se asemeje al mix de comensales al que aspira un Madrid que ya da signos de agotamiento.
No es que seamos agoreros, pero llenar todos los días no es tan fácil. En una mesa, un joven matrimonio de neoyorquinos recién aterrizados, con dos pequeños foodies a dos carrillos con los huevos estrellados con gambas al ajillo y los macarrones con chorizo Joselito. En otra, doblando turno, hay un matrimonio de mexicanos a los que da envidia lo que comemos: la anchoa preparada, la tajada de bacalao (guiño a Labra); pollo villaroy (¡qué fantasía!); los canelones, in honore, del Mestre Fermí Puig; los guisantes; el filete ruso y el buñuelo de anís. Un homenaje, sí. Jubilados del barrio. Otros chefs. Compañeros de trabajo. Amigos que se juntan al calor de una ropa vieja de bogavante, unas judías de Santa Pau con costilla o el flan. El hype ya ha pasado, pero conseguir mesa sigue siendo difícil. Tienes que llamar para reservar. No hay otra. Puede que te descuelgue el propio Valentí y, si la logras, le verás en la cocina. Es lo que tiene comer en una casa, la de Quique.

EMI
Madrid
El chef Rubén Hernández Mosquero fue nuestra T de Oro de Madrid de 2025 en la última Guía para Comerse y Beberse España. Poco después fue distinguido con su primera estrella Michelin por un proyecto que, en apenas unos meses, ha atraído todas las miradas. Alta cocina biográfica de uno de los jóvenes talentos españoles con más recorrido internacional.
Lo acredita su paso como jefe de cocina en casas como Azurmendi, Noma, Geraniumm, Il Ristorante Luca Fantin en Tokio, Minibar by José Andrés y un último cargo como jefe de I+D en el restaurante Atomix de Nueva York antes de regresar a España. A su lado está uno de los mejores sumilleres del mundo, el ex DiverXO, Miguel Ángel Millán.

RAMÓN FREIXÁ
Madrid
El chef Ramón Freixa protagonizó en 2025 un sonado traslado al cerrar su dos estrellas Michelin para reabrir, con dos conceptos complementarios, su nuevo y flamante espacio en la calle de Velázquez.
Atelier, que renovó el reconocimiento que ya tenía el chef en la guía francesa, ofrece una de las propuestas más elevadas en una exclusiva mesa frente a la cocina para pocos comensales. Y Tradición, que rinde homenaje al recetario español de raíces catalanas –heredadas del histórico y extinto Freixa Tradició de sus padres– en dos plantas con barra, coctelería y una bodega centrada en grandes tintos y champagne.

OSAKA NIKKEI
Madrid
Otra de las incursiones de grupos potentes la ha protagonizado, también en Madrid, MCK con una sucursal de Osaka Nikkei. Es el primer restaurante que traen a Europa Diego de la Puente y Diego Herrera (en la foto).
Especializado en cocina japo-peruana, ofrece una carta con producto marino, brasa y wok y un concepto hedonista. Comer está al mismo nivel que pasarlo bien. Entre sus bocados estrella destacan el toro tartar con ajo negro y caviar, el bogavante misoyaki o el Osaka steak. La propuesta de coctelería es clave en su Kero Bar. Juan Alfonso Urrutia y Jossefp Reyes son sus jefes de cocina.

TETSU
Madrid
Los jóvenes chefs João Kather y Miguel de Aguilar la han liado parda en 2025. Aunque no les gusta que pongan el foco en su edad, lo cierto es que estos dos (aún) estudiantes de cocina han generado tal revuelo a su alrededor que, con el empuje de las redes sociales, convirtieron su (no) teppanyaki en viral.
Ahora, alejados de todo ese ruido, estos dos alumnos del MOM Culinary Institute disfrutan detrás de una barra para 22 comensales en la que sirven algunas de sus creaciones más alabadas, como la vieira con crema de maíz y ajo negro o la lubina con caldo de cocido madrileño. Aunque su hit son las almejas finas gallegas al vapor con una beurre blanc tuneada con un dashi japonés.

FONTANÉ
Sant Julià de Ramis (Girona)
Fontané es el apellido materno de los tres hermanos Roca (Joan, Josep y Jordi) y el restaurante nació el 27 de abril de 2025, día de Santa Montserrat. Un verdadero homenaje en vida a su madre, Montserrat Fontané, la mujer que está detrás del origen de todo su universo culinario.
Si El Celler de Can Roca es la interpretación subjetiva y personal de la alta cocina, este espacio del hotel Esperit Roca es una mirada honesta a la cocina catalana de siempre. A su frente están Carlos López y Jordi Turmo (a la izquierda), que buscan elevar el recetario tradicional sin traicionarlo con platos como los callos de bacalao con pichón, salchichas y butifarra negra. Puro mar i muntanya.

TAULA PUNTAL
Barcelona
Este espacio, inaugurado a finales de 2025 por Markel Cormenzana y Víctor Regás, está presidido por una larga mesa compartida para 22 comensales. Una experiencia colectiva que gira en torno a un menú degustación de marcado paisaje catalán (48 €, al cierre de esta edición).
Su propuesta está basada en una cocina mediterránea de temporada que tiene como marco conceptual la colaboración estrecha con más de 60 pequeños productores locales. La responsable de materializar su propuesta –para sentarse, compartir y dejarse llevar– es Georgina Inglavaga. Ojo a su raya en salsa verde con alcaparras e hinojo.

EL RECTANGLE
Barcelona
Está dando mucho que hablar en la Ciudad Condal este proyecto rubricado por el trío formado por Martí Badia, Carlos Arocha y el sumiller Marcos López. El formato: todo barra con cocina abierta y dos robatas.
La parte sólida la conforman una nutrida carta de tapas –¿cuándo nos ponemos serios para convertirlas en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad?–. Bocados creativos, de esencia mediterránea pero sin renunciar a la diversión de aplicar técnicas japonesas. Propuesta corta y desenfadada, con platos como la gilda vertical –ojalá se las curraran así siempre– o sus calamares rellenos, suquet y lima.

CASA FIERO
Barcelona
¡Qué bien se come en esta casa de comidas! Encasillada en ese término, con el apellido de “contemporánea”, ha conquistado el Eixample. En ella, el chef Víctor Ródenas junto a los hermanos Marc e Ignasi García y Xavier Moragas, actualizan el recetario barcelonés desde una cocina reconfortante y técnica.
Ya le tenían cogido el pulso a sus clientes en otro imprescindible del barrio, Maleducat. “Hermano, pero ni pequeño ni mayor”, dicen. Si tienes que hacer una visita fugaz, pide sus bravas, los huevos fritos con gambas y panceta, los fideos a la cazuela o su guiso de carrilleras, tendones, garbanzos y boletus. Todo en un espacio cálido, en el que, además, se disfruta mucho su carta de vinos.

MELÓS
Barcelona
Este proyecto resume bien lo que significa apostar de nuevo por la cocina mediterránea. El chef Miquel Pardo, conocido por su trayectoria al frente de Cruix, da aquí un paso más íntimo y personal: un espacio sereno en el Eixample –¡esta zona está vibrando alto!– donde la alta cocina no necesita artificios para impresionar.
La propuesta gira en torno a tres menús degustación, Gran Melós, Melós y Petit Melós, construidos sobre producto de temporada y raíces mediterráneas con guiños a la tradición valenciana y catalana. En la mesa, el memorable arroz de ortiguillas y cigala y otras creaciones como su elegante gírgola de castaño con crema de anguila ahumada o el rodaballo con manitas.

FONDA BALMES
Barcelona
Hay restaurantes que existen para rompernos los esquemas y otros que nos recuerdan por qué amamos la cocina de siempre. Fonda Balmes pertenece con orgullo a la segunda categoría.
Heredera directa del espíritu de Fermí Puig –maestro eterno de la cuina catalana de postín–, este comedor de Balmes funciona como una declaración de intenciones: aquí se viene a comer Cataluña, sin asteriscos ni fusiones. Al frente de los fogones, el chef Josep Maria Masó defiende ese clasicismo sin complejos, con bases sólidas que requieren el ingrediente del tiempo y un gran respeto por la tradición. En la carta aparecen platos que son casi arqueología: el cabrit enfangat, el cap i potaue o el pollastre amb llagosta.

TERRA
Cullera (Valencia)
Si quieres una razón para plantarte en Cullera y que no sea su playa, te la ponen en bandeja los chefs Kiko Rocher y Loli Sambal. Esta pareja hace algo más que reinterpretar los sabores de la terreta desde una mirada contemporánea.
Su apuesta por una cocina honesta –con el producto de lonja y huerta como una obsesión– pone sobre la mesa el culto a un recetario con platos que son memoria, como la anguila al horno, de una sencillez aplastante, o el colloni, una suerte de all i pebre en el que se guisa cuello de cordero lechal. Sus arroces merecen peregrinación. Prueba, por favor, su paella de bacalao, cebolla y… ¡Patata!

CASA PESCADORES
Valencia
El Cabanyal de Valencia lleva años reinventándose sin perder la piel, y este restaurante es, quizá, el mejor ejemplo reciente de lo que ese barrio puede dar cuando se hacen las cosas bien.
El proyecto, impulsado por Grupo Mercabanyal junto a Jugando con Fuego y con la cocina desarrollada por el equipo de Flama, llegó en noviembre de 2025 para ocupar una antigua carpintería naval frente al Mediterráneo, con la sal impregnada en las paredes. Al frente de los fogones, el chef Marcos Moreno defiende un recetario valenciano que no necesita reinventarse. Arroces trabajados y joyas como un bocatín de titaina con atún rojo.

AQUIARA
Ciutadella (Menorca)
El joven chef Josep Maria Borràs está obsesionado con hacer alta cocina mediterránea de identidad menorquina. Ha trabajado duro para lograrlo y decidió llamar a su propio restaurante, en toda una declaración de intenciones, ‘Aquiara’ (aquí y ahora, en menorquín).
Una lectura personal y contemporánea sobre los sabores de ese territorio (es nuestra T de Oro de Baleares de 2025) del que se ha convertido en un gran embajador. En lo estrictamente culinario esa defensa de lo propio se traduce en creaciones como el cochinillo negro de Mallorca con langosta roja de Menorca. Este sitiazo está dentro del hotel Morvedra Nou, en el Camí de Macarella, en pleno corazón rural de la isla natal de Borràs.

LA OFICINA
Valencia
A estas alturas, todo lo que sale de las manos de Carito Lourenço y Germán Carrizo genera expectativas en Valencia. El matrimonio, que lleva años construyendo uno de los universos gastronómicos más personales del panorama local, llega a su cuarto proyecto con una propuesta deliberadamente más relajada que sus anteriores capítulos.
Un bar de brasas mediterráneas. Sin más complicaciones. Claro que, cuando detrás del fuego están ellos, lo sencillo nunca lo es del todo. Llamas, sí, pero ante todo un producto que apabulla con platos que tienen la contundencia honesta de lo bien cocinado: la tarta de cebolla, la caballa madurada o la ternera con hueso, rotunda y sin disculpas. ¿Cuándo reservas?

LA RECALETA
Málaga
Si hay una imagen que resume bien La Recaleta es esta: arena cerca, brisa de mar, y en la mesa un brioche de atún que hace dudar de si es alta cocina o uno de los mejores bocados de playa que has probado en tu vida.
Probablemente sea las dos cosas a la vez, y esa es exactamente la gracia del asunto. El Grupo La Milla abrió este chiringuito –porque se llama chiringuito y hay que reivindicarlo como hace nuestro Ñam, Ñam Magazine– en la playa del Dedo, en el barrio de El Palo de Málaga, en abril de 2025. Al frente está el chef Javier Ruiz que se ha autoimpuesto un encargo claro: cocinar Andalucía junto al Mediterráneo.

DALMAR
San Roque (Cádiz)
Este espacio llegó con el listón ya muy alto antes de que siquiera abriera sus puertas. El chef detrás de la propuesta es Benito Gómez –el mismo que sostiene Bardal, con dos estrellas Michelin en Ronda–.
Las expectativas no se pueden gestionar a la baja. Y el escenario tampoco ayuda a la modestia: es el restaurante insignia del resort Fairmont La Hacienda Costa del Sol, en un enclave privilegiado de San Roque donde el Mediterráneo occidental se despide antes de convertirse en Atlántico. Cocina de mercado con vocación creativa como una celebración continua de la despensa andaluza en su versión más selecta.

ARROPE
Rueda (Valladolid)
Ubicado en el corazón de las históricas bodegas del Grupo Yllera, Arrope es el proyecto más personal del chef canario Nauzet Betancort. Un diálogo entre cocina, vino y territorio que se articula en torno a una apuesta por una cocina contemporánea con alma tradicional, donde el recetario de siempre se revisa con sensibilidad actual.
¿Te apetece una trucha con panceta ibérica y escabeche de zanahoria? ¿Cuándo fue la última vez que comiste un buen plato de liebre? Guisos, fondos suculentos y platos para detener el tiempo. Todo ello pensado para entenderse –y entender mejor aún– los vinos que nacen a escasos metros, en una armonía natural y sin artificios (los detestamos).

TARA
Toledo
Toledo tiene la particularidad de que casi cualquier rincón del casco histórico esconde algo que te detiene. Tara, abierto en octubre de 2025 en la calle Cristo de la Luz, es uno de ellos.
El local ocupa un edificio rehabilitado donde la reforma no borró la historia sino que la sacó a la luz: columnas del siglo XIX, muros de piedra y ladrillo original que convierten el comedor en un espacio con carácter propio. Al frente están el chef Pedro López Carles (pasó por La Salita de Begoña Rodrigo), y su pareja Irene García de las Hijas. ¡Cómo está ese montadito de carcamusas! Ojo a su arroz de caza y a su pollo al ajillo.

BIDAIA
Badajoz
Bidaia significa “viaje” en euskera, pero este destino gastro está ubicado en pleno centro histórico de Badajoz. Un espacio que nació hace solo unos meses del sueño de Elena Ruiz y Álvaro Serrano, sus dos creadores.
Ambos decidieron regresar desde San Sebastián a su tierra natal para emprender este proyecto después de formarse y trabajar en Akelarre (de nuestro Chef of the Year de 2025, Pedro Subijana) y Nerua (una estrella Michelin en el Museo Guggenheim de Bilbao). Manejan con muy buena mano carnes frescas de cerdo ibérico. Su bikini es lo más: morcilla extremeña de Guadalupe, Idiazábal y piparras.

SURCO
Ávila
Concebido como la puerta de entrada al universo gastronómico de Carlos Casillas, es la versión más desenfadada de su cocina, con BARRO (T de Oro de 2023 por Castilla y León) como su buque insignia.
El restaurante ocupa una de las plantas del antiguo almacén de harinas del siglo XIX que está a orillas del río Adaja, con una vista que deja huella: la imponente muralla de Ávila. Aquí, el chef más joven en conseguir una estrella Michelin en España propone una cocina directa y disfrutable, pensada para repetir y compartir, sin renunciar a la técnica ni al discurso que define asimismo espacios como Fango, su coctelería. Si quieres algo distópico pide su fiesta del chuletón (para dos).

TEXU
Caleao (Asturias)
Proyecto del chef Fran Montes y Patricia Mera, ubicado en pleno Parque Natural de Redes. Cocina contemporánea de raíz asturiana, profundamente ligada al entorno, al paisaje y al producto de proximidad.
Entre los platos que definen su concepto de cocina están el paté de pitu y patu, las croquetas de jamón, la trucha de los Picos de Europa ahumada en casa, el jabalí con boniato y maíz encurtido, los callos a la asturiana y postres caseros que rozan la perfección técnica como el flan, la crema de arroz con leche o el tocinillo de cielo. Sus tomates son de Llorio; usa ternera casina con IGP; el bonito del norte le llega en temporada de las lonjas de Lastres y Tazones. ¿Quién no quiere comerse así Asturias?

MARNA
Pontevedra
El sumiller Ismael López (uno de nuestros prestigiosos sumilleres de la guía Tapas 365 vinos para brindar todo el año) se lanzó en 2025 a abrir su propio restaurante. Un lugar en el que comida y vino dialogan bajo la premisa de una cocina de mercado y temporada, con una selección enológica muy cuidada.
Está en plena plaza de la Herrería, en el centro histórico de Pontevedra, bajo los soportales del edificio más emblemático de la ciudad. Carta contemporánea que respira equilibrio, sabor y respeto absoluto por el producto local. Cambia según la temporada, aunque en esta casa la única norma es disfrutar. Cero dogmas.

D’OBRA
Melide (A Coruña)
Andrés Torreiro está centrado en una cocina gallega contemporánea que parte del respeto al producto y al territorio, con reinterpretaciones modernas del recetario tradicional.
El local se define como un espacio de cocina mediterránea y española, con un enfoque moderno que combina los sabores gallegos de siempre con toques creativos. Entre los platos más destacados de su propuesta se encuentran las albóndigas, el pulpo con melocotón a la brasa o el canelón de jarrete guisado con bechamel de cacahuete y salsa de carne. Pero, como dice Torreiro, “la cabra tira al monte” y los domingos hay un supercocido gallego.

ITZULI
Donosti
Nueva etapa para nuestra T de Oro de 2025 en el País Vasco, Iñigo Lavado. Alta cocina creativa con el producto en el centro de una propuesta que destaca por la profundidad de sus fondos de cocina y una técnica que brilla por el respeto a la materia prima.
Itzuli significa “regresar” en euskera y Lavado ha vuelto a San Sebastián tras dos décadas en Irún –al Hotel Luze San Sebastián del Monte Igueldo– para reconectar con una parte de sí mismo. Ofrece dos menús degustación claramente diferenciados: el menú Luis Irizar, dedicado a su maestro y mentor, que presenta una cocina de mercado con recetas tradicionales vascas; y el menú Cocina de emociones, más contemporáneo y personal.
