Bajo el lema ‘Del suelo al cultivo’, este evento ha reunido a administraciones, empresas y espacios de datos federados con el fin de impulsar la creación de servicios digitales y nuevos modelos de negocio basados en el intercambio inteligente de conocimiento y capacidades.
La jornada, que ha permitido descubrir cómo transformar el dato de campo en una oportunidad rentable sin comprometer la soberanía ni el control de su información, ha estado organizada por la Universidad de Jaén, a través del proyecto Soil Data Space, con la colaboración del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública y la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.
La inauguración ha contado con el rector de la UJA, Nicolás Ruiz; la directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria, Isabel Bombal, que ha intervenido ‘on line’; el subdirector general de Programas, Gobernanza y Promoción de la Dirección General del Dato de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Antonio Alcolea; la delegada territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Soledad Aranda; y la diputada de Medio Ambiente y Lucha contra el Cambio Climático, Isabel Uceda, además de Juan Manuel Jurado, profesor de Informática y coordinador del proyecto Soil Data Space.
Ruiz ha señalado el papel protagonista que asume la UJA en el cambio de paradigma que conlleva la transición verde y digital en la industria agroalimentaria, «un proceso donde la arquitectura de datos se erige como el activo crítico fundamental», según ha informado la universidad. «Hemos asumido el compromiso de garantizar una gobernanza transparente, asegurar la soberanía y seguridad del dato y generar valor económico real en nuestro territorio», ha dicho.
Tras apuntar que, durante años, la información sobre los suelos ha estado dispersa y fragmentada, ha explicado que «la UJA decidió dar un paso al frente, como entidad promotora de Soil Data Space, para articular una infraestructura segura, interoperable y que, sobre todo, pertenezca a quien la genera».
Este proyecto cuenta con un equipo multidisciplinar, con investigadores de siete áreas científicas, desde informáticos y geomáticos hasta expertos en ciencias ambientales y sociología. El objetivo es «convertir el dato aislado en un activo reutilizable», de modo que se trata «de convertir información en decisiones inteligentes, que generen valor económico real».
En esta línea, ha indicado a las empresas que «es una ventaja competitiva estratégica» y «permitirá llegar con mayor inteligencia al mercado global, muy competitivo y complejo». Igualmente, ha apuntando a las administraciones que «integrar estos datos del suelo significa, por fin, tomar decisiones basadas en la evidencia científica».
En esta línea, Jurado ha valorado el enorme esfuerzo realizado en España, y en concreto en Andalucía, a través de la colaboración entre administraciones, para facilitar el intercambio de datos que permitan desarrollar nuevos servicios innovadores.
«Vemos la necesidad de desplegar infraestructuras de datos colaborativas que permitan intercambiar datos entre entidades privadas y públicas. Estamos ante una oportunidad única de definir una serie de sinergias y colaboraciones para que podamos utilizar todos estos datos para hacer frente al escenario tan desafiante que tenemos que abordar de sequías o inundaciones, que nos permita poder plantear soluciones en base a conclusiones cada vez más robustas y fiables», ha declarado.
PROGRAMA
La primera ponencia ha corrido a cargo de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, de la que depende el Centro de Referencia de Espacios de Datos. Ha analizado el impulso de la economía del dato como motor de competitividad y ha detallado las oportunidades del Kit Espacios de Datos, diseñado para acelerar la transformación tecnológica del tejido empresarial.
A continuación, la entidad organizadora, Soil Data Space, ha presentado tres casos de uso diseñados para resolver retos agrícolas y ambientales para demostrar el potencial del intercambio masivo de información, comenzando por AGRI, que aplica agricultura de precisión mediante el análisis de la fertilidad y los balances de nutrientes en tiempo real para maximizar la productividad de forma sostenible.
Clima se centra en la digitalización y cuantificación de la captura de carbono en suelos agrícolas y forestales, abriendo la puerta a créditos certificados y nuevos modelos de negocio verde. Por último, Hidro utiliza modelado predictivo para optimizar la gestión del agua y prevenir la erosión, con un enfoque prioritario en el olivar y zonas vulnerables.
El siguiente panel ha estado dedicado a los espacios de datos en el sector agroalimentario, en el que se ha analizado la situación actual del ecosistema andaluz y el papel de los centros demostradores en la integración de nuevas entidades. En este bloque se han presentado iniciativas clave como EDAAn (Universidad de Málaga), centrada en la demostración práctica; Cropdataspace (Universidad de Almería), que apuesta por la resiliencia y la colaboración abierta y RuralDATA (Universidad de Castilla-La Mancha), enfocada en el desarrollo rural.
También se han expuesto soluciones especializadas como CitriData (Universidad de Córdoba) para la cadena de valor de los cítricos, Fertidata (Hispatec) para la industria de fertilizantes y Datocolor (Coexphal), impulsora de la agricultura predictiva y la transformación digital sostenible.
TALLER PRÁCTICO
Tras una pausa, la actividad se ha retomado con un taller práctico centrado en los beneficios estratégicos, técnicos y económicos de integrarse en los espacios de datos federados. Diversas entidades externas ya vinculadas a estos ecosistemas han presentado sus casos de éxito, demostrando con resultados tangibles las ventajas competitivas de su participación. Además, ha habido demostraciones reales de uso y explotación de los datos, permitiendo a los asistentes visualizar el potencial operativo de estas herramientas en su día a día.
Finalmente, se ha celebrado una mesa redonda de alto nivel en la que se ha analizado la relevancia de los espacios de datos federados frente a los desafíos actuales del sector. El debate, que ha contado con referentes como Esri España, Cooperativas Agro-alimentarias de España, iHUB La Vega Innova, Balam Agriculture y la Cátedra Ciiaa de la Universidad de Córdoba, se ha estructurado en cuatro ejes estratégicos.
Los ponentes han profundizado en el paso del dato al impacto real en el campo, la transición de los proyectos piloto hacia soluciones de interoperabilidad a gran escala, y los pilares fundamentales de la confianza y soberanía del dato. También se han explorado los nuevos modelos de negocio que están transformando la cadena de valor agroalimentaria.
SOIL DATA SPACE
Soil Data Space, presentado en octubre de 2025, está coordinado por la Universidad de Jaén. Tiene un presupuesto superior al millón de euros, del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, financiado con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, y coordinado por el Centro de Referencia de Espacios de Datos que impulsa la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial,
Este proyecto nacional tiene como objetivo mejorar la salud de los suelos agrícolas, evaluar su capacidad de secuestro de carbono en entornos agrícolas y forestales, y avanzar en el análisis de los procesos hidrológicos y erosivos para favorecer una gestión más inteligente y sostenible del territorio.